¿Vamos a la pileta?

enero 21, 2017

Pileta

Aunque parezca poco creíble, la única normativa vigente al respecto en la República Argentina (al menos la que se encuentra en búsquedas en Internet) es la establecida por el Decreto 3.181/07 del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.

Dicha norma, dictada respecto a los natatorios (piletas de natación) públicos y semipúblicos en 2.007 y que necesariamente debería ser actualizada ante los nuevos conocimientos y, sobre todo, por el sentido común, estipula claramente que los mismos deberán contar con un Médico por cada 500 usuarios quien deberá acreditar su condición con Título habilitante emitido por el órgano de Fiscalización Sanitaria que corresponda.

También establece que el Médico deberá permanecer durante todo el tiempo que funcione abierto el natatorio y que, asimismo, se deberá contar con un Consultorio Médico para realizar la atención primaria de cualquier eventualidad y para ser utilizado para otorgar el certificado de revisión higiénica, el cual deberá efectuarse una vez por mes.

El dueño o responsable del natatorio deberá, asimismo, acreditar convenio con un Servicio de Emergencias Médicas Móviles. (Faltó aclarar Convenio sobre qué y en qué términos).

En los hoteles, “spas”, centros termales y demás natatorios donde los concurrentes son transeúntes ocasionales, éstos deberán ser revisados por un Médico del establecimiento. Esta revisión tendrá validez por un (1) mes y deberán poseer para su identificación un carnet que deberá ser entregado antes de ingresar a la pileta. (No se aclara dónde serán examinados los pacientes y las posibles implicancias de eventuales denuncias por acoso sexual, por ejemplo). 

Los natatorios deberán contratar un servicio de urgencias médicas de probada capacidad, trayectoria y solvencia (no se aclara qué se entiende por cada punto). Los natatorios deberán poseer servicio telefónico fijo (que funcione, por favor) y colocar un cartel a la vista de cualquier persona que accediera a éstos (faltó aclarar que los no videntes no están obligados a leerlos), los números de teléfono del servicio de urgencias médicas, policía, bomberos, hospital público más cercano y todos aquellos teléfonos que fuesen necesarios para resguardar la seguridad de los concurrentes a los mismos. Es obligatoria la contratación de un Seguro de Responsabilidad Civil. (No sea cosa que a alguien se le ocurra demandar al Estado).

Se deben llevar en un libro foliado y rubricado las anotaciones diarias de los controles de alcalinidad y cloración del agua, como así también el control de las certificaciones de los controles sanitarios de los bañistas (Argentina, en el año 2.050, tal vez).

En los establecimientos antes mencionados se destinará un local exclusivamente para el servicio médico, que deberá contar con un Botiquín de Primeros Auxilios en perfectas condiciones de higiene y funcionamiento, equipado con los elementos que el profesional médico considere necesarios (es decir, decide el Médico y no lo dicta la Norma, vamos “perfecto”), de acuerdo a las características del establecimiento.

Contará con los siguientes elementos mínimos:

a) camilla para examen clínico. (Que levante la mano quien fue invitado a esa camilla para su examen).

b) termómetro químico. (Ya no deben usarse los de mercurio sino los digitales y la denominación correcta es “Termómetro Clínico”).

c) espéculo para oído. (Que levante la mano quien recibió un examen del oído).

d) tensiómetro con biauricular. (léase “Estetoscopio” y que levante la mano a quien la presión arterial le fue tomada en su examen). 

Sigue el texto: Todo el personal del Establecimiento, así como los concurrentes al Natatorio deberán contar con un Certificado de Aptitud Higiénica renovable cada 30 días, emitido por un médico matriculado, que podrá ser emitido por el Médico de la institución sede del natatorio, como asimismo de la obra social, empresa de medicina prepaga o particular del usuario. (A ver, presenten su Certificado de Aptitud Higiénica desde el Presidente del Club para abajo. Todos, hasta el “aguatero suplente” y el personal de limpieza).

El Certificado de Aptitud Higiénica para el ingreso al Natatorio deberá tener en cuenta:

a) Examen de cuero cabelludo destinado a la detección de pediculosis (piojos). (De acuerdo, la Leishmaniasis cutánea o la Tiña no son relevantes).
b) Examen de pliegues inguinales, axilas y espacios interdigitales de manos y pies, con el objetivo de detectar micosis contagiosas (hongos). (No, no hay que olvidar las uñas ni el pliegue submamario, Colegas).

Las causas de la denegación del ingreso al Natatorio comprenderán:

a) toda afección cutánea. (Obviamente, no se puede ingresar con un Epitelioma Basocelular a la pileta).
b) falta de higiene, tanto de las ropas como del propio bañista. (“¿Cómo que mi remera tiene una mancha de ketchup?”).
c) usar vendajes y/ o telas adhesivas. (“¿Así que se cortó con el abrelatas y la “curita” es por eso? Vuelva dentro de 30 días”).
d) uso de maquillaje. (Colegas, prueben denegarle el acceso a una mujer por esta causa y aparecerán ahogados en la pileta).
e) vestimenta inapropiada para realizar la actividad. (¿Podrían definir qué se entiende por “inapropiada”, por favor?) 

Seguimos con esta parte divertida: Previo al examen médico los bañistas tomarán desnudos una ducha con intenso jabonado, igualmente lo harán cada vez que ingresen al recinto natatorio.

(Pausa permitida para las carcajadas del Autor por 30 minutos).

Deberá exhibirse aviso de esta obligación en los vestuarios.
Los establecimientos colocarán un aviso en la entrada del natatorio con la siguiente leyenda: “EXAMEN MEDICO OBLIGATORIO, MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES” cuya dimensión será de 1 metro por 0,50 metros. Deberá exhibirse un cartel que exprese las disposiciones de carácter higiénico, a fin de hacer saber a los concurrentes a las piletas las obligaciones a las que están expuestos, y cuáles son las obligaciones que los establecimientos tienen que hacer cumplir. (Aquí también faltó aclarar que los no videntes no están obligados a leerlos). El visto bueno del examen médico tendrá una validez máxima de treinta (30) días, habilitándose al efecto de su comprobación un carné ficha o certificado que lo acredite.

Sobre el “Control Interno”:

Los natatorios estarán vigilados por un guardavida en forma permanente mientras permanezca habilitada la pileta, debiendo poseer este un certificado que lo acredite como tal, el que deberá ser expedido por entidades oficiales. Deberá poseer documento de identidad para ser presentado cada vez que sea requerido y la libreta de guardavida debidamente actualizada. Los natatorios – escuela con actividad de pileta libre, deberán ser vigilados por un guardavida que reúna las mismas características que las establecidas previamente.

El servicio médico de cada establecimiento dispondrá de un registro destinado a bañistas, donde se asentarán aparte de los datos personales, los motivos de los rechazos. (Todo bien con las Leyes de Protección de Datos Personales, de Derechos del Paciente y con el Secreto Médico, ¿no?).

Para las piletas públicas comerciales, no se exigirá el registro de bañistas, pero sí los motivos de los rechazos de los usuarios cuando los hubiere. (También aquí todo bien con las Leyes de Protección de Datos Personales, de Derechos del Paciente y con el Secreto Médico, ¿no?). Todos los bañistas dispondrán de una ficha carné o certificado de control, que asegure ante la inspección actuante disponer de revisión médica.

Aquellos establecimientos que hubieren incurrido en transgresiones que en el momento de inspección fueran consideradas de gravedad, darán lugar a que la autoridad sanitaria comunal proceda a la aplicación de las penalidades más severas previstas en el Código de Faltas Municipales. (No recuerdo haber leído ninguna en el Chaco).

Todas las entidades deberán solicitar ante la autoridad sanitaria municipal que corresponda, al iniciarse la temporada estival o invernal, la correspondiente inspección para obtener la autorización de funcionamiento de las piletas.

La solicitud aludida deberá ser acompañada por un plano aprobado por la Dirección de Obras Particulares del Municipio competente, con su respectiva copia, donde se indicará la ubicación y medida de la/s pileta/s en sus cortes (longitudinal y transversal) y de todas las instalaciones, incluidas las características de las bombas de agua y/o equipos depuradores y climatizadores o de recirculación. Este requisito será obligatorio sólo en la solicitud inicial.

Los propietarios de los natatorios deberán comunicar al Municipio correspondiente toda modificación que se produzca en los mismos.

Se crea el Registro Provincial de Natatorios, dependiente del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, al que deberán remitir la información necesaria los Municipios correspondientes.

Sobre las “Escuelas de Natación”:

Los objetivos de los Natatorios Escuela son la enseñanza de la natación y de toda actividad acuática que se desarrolla con la tutela de un docente, su presencia es el rasgo distintivo que fija la principal diferencia con los demás natatorios. En ellos las actividades están conducidas por docentes, lo que implica la reducción de los riesgos potenciales para los alumnos de sufrir accidentes. El docente tiene el control de los gestos deportivos, ingresa a la pileta antes que los alumnos y se retira después de ellos. Mantiene un trato personalizado, lo que le permite conocer a cada uno de sus alumnos. En las piletas escuela se trabaja con grupos reducidos para garantizar la seguridad de los asistentes, tanto en la prevención de accidentes como en lo referente a posibles lesiones por la propia práctica deportiva.

La Dirección Técnica del cuerpo docente de los Natatorios Escuela estará a cargo de un Profesor de Educación Física con título habilitante nacional o provincial reconocido por el nomenclador vigente en las normas provinciales. El título deberá encontrarse a la vista en el establecimiento. El Director Técnico será el responsable de dirigir y coordinar las distintas actividades que se desarrollen en el natatorio y de cumplir y hacer cumplir la presente Reglamentación.

Los docentes que impartan las clases en los Natatorios Escuela deberán poseer título de Rescatador Cardio-Pulmonar (#RCP) debidamente actualizado, Certificado de Aptitud Higiénica expedido por médico matriculado y DNI que acredite su identidad. Se reconocen como docentes a todas aquellas personas que posean títulos habilitantes para ejercer la actividad a realizar con el reconocimiento del Ministerio de Educación de la Nación o de organismos provinciales del país (Profesores en Educación Física, Maestros en Educación Física, Instructores de Natación, Instructores de Gimnasia Acuática, Terapeutas Corporales en Actividades Acuáticas, etc.)

Es obligatoria la revisión médica, y deberá efectuarse una vez por mes. Los Natatorios Escuela podrán solicitar a sus alumnos el certificado de Aptitud Higiénica en forma particular, que deberá cumplir las condiciones ya establecidas.

Los Natatorios Escuela deberán contar con Seguro de Responsabilidad Civil, Servicio de Urgencias Médicas y Servicio de Telefonía fijo.

En los casos en que la actividad esté guiada por un docente con título de Rescatador Cardio–Pulmonar (#RCP) debidamente actualizado, los Natatorios Escuela menores a 200 m2 podrán prescindir de la presencia del guardavida durante el tiempo en el que se desarrollen dichas actividades. Estos docentes deberán permanecer durante todo el tiempo que dure la actividad conducida y en ningún caso podrán abandonar antes que los alumnos el recinto de pileta.

¿Y las “Colonias de Vacaciones”?

En caso de desarrollarse actividades libres, el Natatorio deberá contar con la presencia de guardavida, con título acreditante y curso de Rescatador Cardio-Pulmonar (#RCP).

Los guardavidas de las Piletas, estarán igualmente capacitados en las técnicas de Rescatador Cardio–Pulmonar (#RCP), para poder brindar la asistencia primaria hasta que se haga efectiva la presencia del servicio médico de urgencias, así como cualquier otra capacitación que los responsables de cada Pileta crean necesaria para el desarrollo de la actividad. (¿”Crean necesaria”?).

¿Qué ocurre en realidad?

Lo que ocurre en realidad es que muy poco y nada de lo arriba expuesto se cumple, por lo menos en el Nordeste Argentino.

Todo lo que un Médico con “algo” de conocimientos y experiencia puede ver son sólo “fachadas” de lo que debería ser una Responsabilidad Irrenunciable y Excluyente, Penal y Civil, de cada Club o Piscina, sean éstos privados, semipúblicos o públicos, pertenezcan a quien pertenezcan.

Uno se cansa de ver Médicos jóvenes, no especialistas y agotados al salir de una guardia, tal vez contratados por un tiempo por Salud Pública que “se hacen una escapada para ganarse unos pesos”, sin Seguro de Responsabilidad Civil que contemple ese trabajo “extra” (obviamente) examinando 1 o 2 horas, 3 veces por semana, a cientos de los socios de clubes o bañistas, formando colas interminables para ser examinados. Alcanza y sobra que uno no se identifique como Médico (son tan jóvenes y están tan concentrados en firmar y sellar para “dejar entrar a todos los que pagaron” que ni siquiera levantan la mirada y reconocen a los “colegas veteranos” y menos aún vestidos con ropa de calle).

Cuando les llega el turno, suelen pasar familias completas o grupos de amigos, de a 4 o 6 personas por vez. Con suerte, el Médico “esclavo” mirará los espacios interdigitales de los dedos de los pies de cada uno y luego pondrá su firma y sello sobre un minúsculo pedazo de papel o cartulina que irá a parar al Carnet del examinado como “Apto para el uso de piscina”. No más de 5 minutos, por supuesto, y “Que pase el que sigue”. Luego, al final, pasarán por la “caja” del Club a cobrar lo que les hayan ofrecido por cada “Certificado Médico” expedido … tal vez $ 30 o 50, el resto (de $ 140 para arriba) se lo queda el Club.

Si bien esta situación es muy penosa para un Médico recién recibido y matriculado, lo verdaderamente alarmante es lo que se puede ver del “otro lado del mostrador”:

Miles o cientos de personas (adultos y niños) en piscinas inmensas, jugando, nadando, dialogando … o tal vez tomando sol fuera del agua en cómodas reposeras o sillas, tal vez conversando con otras bajo la sombra de instalaciones o algún árbol: Todos DESPROTEGIDOS.

Miles o cientos de personas sin personal capacitado en Reanimación Cardio-Pulmonar (#RCP) cerca … y ni hablemos de acceso rápido a Desfibriladores Externos Automáticos (#DEA).

¿De qué acceso rápido estamos hablando si ni siquiera tienen 1 (uno) #DEA disponible y casi todos los socios y el personal del Club no conocen su existencia y uso, si ni siquiera el personal conoce ni ha sido entrenado y certificado por examen de Autoridad Competente en Cadena de Supervivencia, #RCP y #DEA?

¿Cuántas Muertes Evitables más deberemos llorar en Argentina?

¿Qué debería ocurrir?

Que se dicten las Leyes que correspondan, que sean inmediatamente reglamentadas para abarcar a todo el Territorio Nacional y que sus incumplimientos sean penados mediante todo el Peso de la Ley por parte de la Autoridad de Ejecución Competente.


“¡Prendelo, prendelo!” … y quemate o morite.

diciembre 23, 2016

pirotecnia

“¡Huy, tengo que comprar los cohetes para los pibes!”

¿Se imaginan cuántos abuelos, padres, tíos, padrinos o mayores de edad irresponsables estarán con esta frase en su mente hoy?

En estos días, padres, tíos y abuelos están reabasteciendo el arsenal de pirotecnia con el que los chicos – y también los adultos – buscarán entretenerse antes, durante y algunos minutos después de las 12 en esta Navidad.

Sí, como todos los años desde hace décadas, hasta que se les agote ese arsenal estúpidamente comprado con el dinero que podrían haber destinado a cosas mejores para ellos o sus familias, o tal vez haberlo donado a alguna Institución de Bien Público o Fundaciones que sólo buscan el BIEN del prójimo y a las que les escasean los recursos.

Sería bueno comentarles algo a esos adultos irresponsables.

Sólo por quemaduras, el 45 % de los lesionados son niños, según datos de la Asociación Argentina de Cirugía de la Mano y Reconstructiva del Miembro Superior (AACM).

Del total de pacientes atendidos en las guardias en Nochebuena y fin de año, la mitad son chicos y adolescentes.

Las quemaduras y lesiones en las manos de los chicos de entre 1 y 5 años muestran que existe una gran falta de control de los adultos, que deben tomar conciencia de que los “cohetes” son un arma que no pueden dejar en manos de sus chicos, porque cuando los adultos no los supervisan, el riesgo de lesiones en los chicos se multiplica diez veces.

Los registros hospitalarios indican que las heridas más frecuentes afectan las manos y los dedos (30 %), incluidas las amputaciones; los ojos (28 %), tanto con la pirotecnia como al descorchar botellas, y la cabeza y la cara (15 %), sin importar el nivel socioeconómico.

Pero el uso irresponsable de petardos, bombas de estruendo, morteros y otros artículos puede también provocar graves problemas auditivos, que van desde el “oído tapado” o un zumbido constante hasta sensación de confusión, mareos, inestabilidad o sangrado del oído.

Es lo que llamamos Trauma Acústico Agudo y se produce por el ruido que provoca la deflagración o explosión de la pirotecnia.

En general, se habla poco sobre el trauma que la pirotecnia puede ocasionar en la audición y la mayoría de la gente lo desconoce.

Según los expertos, toda explosión superior a los 115 dB puede ser “sumamente perjudicial” para los oídos y no se deberían subestimar ni siquiera esos fuegos artificiales de mano que disparan bombas de estruendo a gran altura.

Los resultados demuestran que los valores pueden superar la intensidad del sonido que produce el disparo de un arma de fuego a la distancia de un brazo extendido.

La explosión de una “fogueta” de 12 tiros supera los 130 dB, mientras que una bomba de estruendo tiene más de 150 dB, una bomba “doble mecha” alcanza unos 140 dB y el “mortero” 145 dB.

En el consultorio es frecuente que los pacientes recuerden el comienzo de su sordera y lo asocien con el estallido de un petardo en las fiestas de un fin de año. Esto no es de extrañar si consideramos el ruido estridente que provoca la explosión de esos artículos.

Si se mide a 1 metro de distancia, la intensidad disminuye 6 dB. Nada, en la práctica.

A diferencia del ruido laboral continuo, por ejemplo, que no debe superar los 85-90 dB, estas explosiones son ruidos cortos y de gran intensidad.

El daño es inmediato, por lo que no se aplica ese umbral para las 8 horas de exposición continua, sino los 115 dB para un ruido súbito.

Por eso, una recomendación importante es que las personas que usan audífonos los apaguen, para no multiplicar el efecto del ruido súbito.

En cuanto a las quemaduras, la causa más común en los más chiquitos son las chispas de las “estrellitas”.

En cambio, ya más cerca de los 10 años, las lesiones son más graves porque usan pirotecnia de más potencia y más padres de lo esperado los dejan usarla. Y a esa edad el problema es la “curiosidad”, cuando la reacción motora aún no está totalmente desarrollada y tardan en reaccionar al estruendo.

Según los expertos, 6 de cada 10 lesiones por pirotecnia son quemaduras, seguidas de contusiones y laceraciones.

Las heridas son tan graves que hasta pueden llegar a los huesos o causar la pérdida de una mano o de uno o varios dedos.

Las vez, la mejor noticia reciente al respecto sea su prohibición en Córdoba.

Por último, quiero aclarar dos cosas:

1- Soy un gran amante de ver y disfrutar los maravillosos espectáculos de pirotecnia y fuegos artificiales de las grandes ciudades del mundo, efectuados por empresas expertas en el tema y cuidadosamente seleccionadas por cada Gobierno. Son espectáculos de Riesgo Cero hasta la fecha. Verlos es un deleite.

2- Detesto con toda mi alma (si es que existe y tengo una) a los que son tan asesinos como para efectuar disparos al aire con armas de fuego, del tipo que sean. Para esos asesinos y criminales va esta gráfica:

TiroAlAire

Creo que en toda la Red hay suficientes expresiones de rechazo sobre los efecto de la pirotecnia en los pobres animales, especialmente en nuestros amados perros. Ya es suficiente con su expresiones, que hago mías.

¿Y a vos, amante y cómplice de la pirotecnia ilegal, te gustó este post?

¿No?

Bueno, si tu capacidad de razonamiento fue suficiente, no lo hagas nuevamente.


¿Cuánto tengo que esperar para que me atiendan?

diciembre 22, 2016

 

salaespera

Tal vez a mis lectores habituales les parezca un tema trillado y ya tengan por conocida mi posición al respecto en esta entrada o post previo. Como solemos decir en Argentina: “Más claro, échele agua”.

Y no es un tema nuevo en América Latina, tal como se puede leer en la legislación de Puerto Rico. 

En Argentina, la tan polémica Ley 26.529 publicada en el Boletín Oficial del 20/11/09: Derechos del Paciente en su Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud ni siquiera lo contempla.

Pero (siempre hay un “pero”), resulta que en el Chaco existe una Ley al respecto, la Ley Provincial 7.780, que explico a continuación:

Fue sancionada por la Legislatura y unifica dos iniciativas legislativas, limitando a 30 minutos el tiempo de espera en comercios, empresas, bancos y otras entidades públicas y privadas, estableciendo así normas para la atención de consumidores y usuarios.

Si bien está vigente desde el 19 de mayo de este año, luego de ser publicada el en Boletín Oficial el 11 de mayo, hay muy pocas personas que se pueden haber dado cuenta de lo que implica para médicos y pacientes.

Esta Ley se basa como punto de partida en la Ley Nacional 24.240 de Defensa del Consumidor y dice, entre otras cosas, que “se considera infracción a la espera mayor a treinta minutos en establecimientos comerciales, empresas de servicios públicos e instituciones bancarias … que requieran una atención personalizada de los mismos, a efectos de garantizar el trato digno y correcto”.

La pregunta de rigor sería: “¿Qué somos los médicos?” Y la respuesta de rigor sería “Prestadores de Servicios”.

Que los médicos somos Prestadores de Servicios es innegable, como también lo es que esa Ley fue concebida para limitar los tiempos de espera en supermercados o bancos. Ni en los supermercados o bancos se cumple todavía (al menos parcialmente, en algunos), lo que nos da unos meses de ventaja hasta que llegue a hospitales, sanatorios, clínicas, policonsultorios o consultorios.

Y la otra pregunta sería: “¿Qué son los pacientes?”: “Usuarios”, obviamente.

Los médicos seríamos muy tontos si esperamos a “ver qué pasa” hasta que nos pase.

Como este humilde blog tiene muy pocos lectores es muy poco probable que los Legisladores o la Autoridad de Aplicación lean esto.

Pero si, por una remota casualidad, lo hacen … verán que no he advertido del tema en vano.

#YoTeAvisé


¿Y mis Ganancias, Mendieta? ¡Hagamos Paro!

diciembre 19, 2016

mendieta

Luego de un día en el que un puñado de “dirigentes sindicales” (sí, con minúsculas) que deberían ser llamados “digirientes” (“comen” todo lo que pueden del trabajo de los demás y, como no les alcanza el organismo, todo lo que ingieren de más se transforma en la grasa que exhiben en sus cuerpos) han efectuado un “paro político” y no uno legal, contemplado en la legislación vigente, me puse a pensar sobre el rol de los “Dirigentes Médicos”, profesión que me compete.

¿Por qué los médicos no nos salimos del “sálvese quien pueda”, típico de los ’90, y acompañamos mejor a nuestros Dirigentes, sean de Entidades Gremiales o Científicas, especialmente a las primeras?

¿Por qué siempre los médicos tenemos que aceptar que al “valor” de nuestros honorarios los fijen “otros”?

¿Nadie conoce las diferencias entre Costo, Precio y Valor? 

Si alguien me contesta que es por la gestión de nuestros dirigentes, le respondo que se equivoca.

Algo me dice que el público no médico y muchos colegas no tienen muy en claro al tipo de relación que tiene un médico con sus dirigentes:

Un dirigente médico es alguien que por vocación se capacitó, se formó y ejerce ese rol con la autoridad que le confieren el resto de los médicos que lo han elegido democráticamente y confían en que serán bien representados por él.

El médico, a través de su voto y participación, es quien confiere la autoridad y representatividad a su dirigente, pues “solo” no puede negociar con los diversos actores de los subsectores de salud, especialmente las obras sociales y empresas de medicina prepaga.

Humanamente, es imposible que lo haga sino a través de sus instituciones, comandadas por los otros dirigentes elegidos por el médico para que lo representen en las diversas negociaciones de aranceles, facturación, gestión de cobranzas, etc.

Pero esta relación es bidireccional: el dirigente debe rendir cuentas a sus representados de todo lo logrado, lo que está haciendo y lo que piensa hacer para mejorar la situación común.

¿Qué logra un dirigente? Lo más que puede en defensa de sus representados. Esa es su misión.

¿Todos los representados están conformes con lo que logra? Muchos sí y algunos no. Pero … “es lo que hay, es lo máximo que se pudo conseguir, lo toma o lo deja”.

Es así de simple.

Muchos objetan que los dirigentes médicos ganan demasiado.

Creo que no, creo que es lo inverso y me explico:

En los tiempos que corren es impensable que un dirigente médico pueda equilibrar su gestión gremial con su gestión personal o práctica profesional. A ese “ideal” lo logran sólo unos pocos, generalmente pagando con sus vidas anticipadamente ese costo.

Si un médico decide dejar de lado su vida profesional para dedicarse a ser dirigente de una entidad médica, generalmente no tiene ingresos por su profesión, pasa a cobrar un sueldo mínimo y, obviamente, se le pagan sus gastos de representación.

Imaginemos que un ginecólogo de 45 años asume un rol dirigencial que es muy activo y le impide dedicarse a su profesión, en la cual se desempeñaba durante 20 años, ya con una cartera de pacientes, reputación e ingresos estables y crecientes … se mantiene en el cargo de dirigente durante 2 años, es reelecto por 2 años más y luego termina su mandato u otro colega pasa a ejercer su cargo luego de derrotarlo en una elección. ¿Qué pasa con el ginecólogo?

Vuelve al “llano” a “empezar de cero”, pero ya con 49 años y sin esos ingresos fijos. Debe hipotecar su casa para actualizar el consultorio y sobrevivir hasta que comience a percibir sus honorarios por su trabajo, hacer nuevamente cursos de capacitación universitarios en su especialidad para acreditarse, etc., etc., etc. Como dicen en España: “El tío queda fregao“.

Y la contraparte: ¿Qué pasa con la Experiencia y Know-How, Know-Who y Know-How-To-Do-It que acumuló ese dirigente a lo largo de 4 años al mando de una Institución o de un sector de la misma? ¿Cómo se enfrenta a las negociaciones y conflictos habituales un dirigente nuevo sin esas habilidades a los Decision-Makers de Empresas de Salud, Obras Sociales, Mutuales, etc., que con ejecutivos altamente profesionales han atravesado y sobrevivido las gestiones de varios gobiernos y ministros de Salud y Economía, haciendo sobrevivir y crecer sus Unidades de Negocios?

Afortunadamente, esto no pasa en Instituciones como el Colegio Médico Gremial del Chaco, puesta como Ejemplo en Argentina, donde sus Dirigentes viven de SU trabajo y ejercen su rol dirigencial en horas extras que no interfieran con su trabajo como médicos. 

Creo que deberían reformarse algunas cosas para que nuestros dirigentes estén más tranquilos respecto a su futuro personal y el de sus familias, como asimismo proteger a las mismas Instituciones de su ausencia.

El sucesor o “Delfín” debería ser preparado con muchos años de anticipación si reúne el perfil adecuado. Ejemplos sobran: Citibank, Toyota, etc.

Por ejemplo, luego de tantos años de gestión y para no echar por la borda tantos años de experiencia, el dirigente que egresa debería ser contratado como Asesor por las Instituciones, con un ingreso digno. También se podría contratarle un seguro de desempleo que le permita vivir dignamente hasta su jubilación o, por lo menos, varios años, hasta que la actividad asistencial u otra que elija le permita tener ingresos comparables.

Si no, cuando el dirigente médico cese en su gestión, se quedará mirando a su perro y le preguntará lo mismo que hoy le preguntamos al nuestro:

“Mendieta … ¿dónde escondiste mi plata, perro taimáu?”

¿Discutimos estas propuestas en nuestras Entidades, mientras (de paso) vemos cómo podemos hacer para mejorar nuestros pobres ingresos?

Recuerdo unas palabras del genial catalán, Joan Manuel Serrat:

“Quien defiende los Derechos de los demás, sólo está actuando en defensa propia.”

Y pregunto: ¿Quién defiende al que nos defiende?. ¿No será hora de “Profesionalizar” a nuestros Dirigentes Médicos?.

Por último: ¿Es lo mismo un digiriente sindical que un dirigente médico, que no tiene siquiera el Derecho de estar Enfermo? Ni hablemos de “Licencia Gremial” o “Vacaciones”. Creo que no.


Sobre el Campo y la Cama.

diciembre 17, 2016

 

CampoCiudad

Creo que la intensa disputa, si fuera real, entre el actual Gobierno y la “gente” del Campo merece que haga un humilde comentario.

Así como el Rey León explicaba a su cachorro la “cadena alimenticia”, voy a tratar en hacer foco en este post sobre una de las teorías que me parecen más atrayentes para intentar explicarlo: la Unicidad.

Pensando en la Teoría del Caos, uno ve que es muy poco probable que en este tema una mariposa agite sus alas en un sitio y llueva en otro muy distante. Si alguien lo creyera así y lo supiera defenderlo ante Legisladores propios y ajenos, seguramente reemplazaría en el acto a nuestro actual Equipo de Economía.

Una cosa no es discutible: el Gobierno, el Campo y la Salud van inexorablemente atados, aunque parezca no creíble. El común denominador a los tres “sectores” es que hacen algo muy puntual:

Redistribuyen.

Son “Máquinas Distributivas” de Riqueza.

El tema pasa por entender, mal que les pese a algunos, la “Teoría del Palo” de Stephen Covey (no la de otra persona): si uno encuentra un palo y lo levanta de un extremo, controla ese extremo pero no puede controlar totalmente lo que hace el extremo opuesto. Si yo tomo una “medida” o “decreto algo” controlo una punta del palo, pero es muy poco probable que pueda controlar la otra. A lo sumo puedo “predecir su comportamiento” en base a “mi experiencia previa” sobre situaciones semejantes o a la experiencia histórica de otros países.

Estimo que en este tema no se utilizó el análisis de las experiencias previas para efectuar prospectiva o, si se prefiere llamarlo en términos de planificación económica, “pronosticar un escenario futuro” o, “hablando en criollo”, imaginarse cuál iba a ser la respuesta a la medida a tomar antes de ejecutarla.

Si la propuesta era utilizar esos fondos para, entre otras cosas, la construcción de 50 o más nuevos hospitales, no me parece una idea atinada para mejorar la redistribución de la riqueza, aunque la bandera de la redistribución del ingreso sea enarbolada igualmente por oficialismo y oposición.

A lo largo de la historia, las políticas de redistribución resultaron, en cualquier circunstancia y bajo cualquier gobierno, difíciles y costosas de instrumentar, especialmente en términos de popularidad política, pues generan junto con el aplauso de los “favorecidos” (los menos favorecidos en términos de riqueza) un intenso rechazo por parte de los “desfavorecidos” (los más favorecidos en términos de riqueza). Paradojal, ¿no?.

Entonces, estas acciones redistributivas sobre los más favorecidos (en términos de riqueza) de la sociedad requieren que las políticas públicas a diseñar para orientar los recursos obtenidos mediante decretos o leyes (emitidos o promovidos por el Gobierno) de los actores económicos privados (el Campo y la Industria que trae de la mano) y su posterior distribución solidaria (la Salud) guarden coherencia técnica que ayude a hacer más consistente y transparente el mecanismo de solidaridad y equidad distributiva.

Voy a dejar de lado en este post al impulsor de la famosa Resolución 125. El Chaco es chico y nos conocemos todos.

En mi humilde opinión, la construcción de 50 o más nuevos hospitales mediante fondos provenientes de las Retenciones al Campo o del Impuesto a las Ganancias no son una buena forma de mejorar la distribución de la riqueza, cuando el gasto de bolsillo del 40 % de la población más pobre está dirigido casi en un 50 % a la compra de medicamentos y un 25 % restante a la atención ambulatoria, mientras que las internaciones representan menos del 10 % de ese gasto. En las actuales condiciones de bajos ingresos por cápita y de inflación no acompañada de un incremento paralelo de los ingresos, estos gastos representan para una gran parte de los hogares dependientes del empleo público un estipendio que pone en serio riesgo su subsistencia.

Ahora, si se proyecta que esos fondos sean volcados a la atención primaria de la salud, a la distribución gratuita de medicamentos, a la disponibilidad de agua potable y cloacas (como simple ejemplo), sí creería en una auténtica intención de redistribución justa.  No vería como justa a la incorporación de 50 nuevos hospitales en un escenario de organización y gestión cuyas eficiencia y eficacia dejan mucho que desear, porque la cantidad de camas no constituye el problema del sistema de salud argentino, sino su gerenciamiento.

Por otro lado, sin que desde el actual Gobierno se emitan señales concretas de Seguridad Jurídica que proteja inversiones extranjeras, grandes empresas están comenzando a reinstalarse o instalarse en nuestro país.

Y dan empleo privado, genuino, bien remunerado. Sin tener en cuenta la política de “gradualismo” del Gobierno lo están haciendo. A eso, el ciudadano común lo ve en la calle todos los días.

Esta aparente disputa entre la política de redistribución del ingreso del Gobierno y la supuesta “avaricia desmedida” de un sector es una oportunidad histórica para destinar fondos que devuelvan a cada argentino la confianza que nunca debió perder en la capacidad del Estado para mejorar la vida de todos, pero muy especialmente la de aquellos que menos tienen.

Si vamos a hablar de “Gradualismo”, tomemos como ejemplo al Sistema de Salud de Alemania del Oeste cuando se derribó el Muro de Berlín. Todo el planeta pensaba que el colapso del Sistema de Salud alemán era inminente, que iba a derrumbarse por las grandes oleadas de alemanes del Este que iban a pretender los mismos Derechos a la Salud que tenían los alemanes del Oeste.

Pero, ¿Qué hizo Alemania Occidental? Implantó de inmediato el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en forma “Gradualista”. El IVA a Alimentos y Salud fue del 4 %. Y de ahí en más. Si un alemán quería comprarse el último modelo de un Mercedes Benz el IVA era del 100 %.

Por esa simple acción, de establecer un IVA acorde a las prioridades humanas, el Sistema de Salud alemán no sólo no perdió, sino que pasó a ser uno de los mejores del Mundo.  

Espero que nuestros legisladores no desaprovechen esta oportunidad que, probablemente, no se vuelva a presentar ni se repita por muchos años.

La Economía de la Salud tiene Ciclos y Contra-Ciclos, hay que anticiparse a ellos y no llorar sobre la leche (y plata) derramada.

No hace falta ser mago para evitar problemas y tener al Pueblo feliz y satisfecho. Con revisar el tema 15 minutos en Google por día alcanza y sobra para cualquier Legislador o Ministro.

Salud en serio, para todos: Es posible.

No “miremos al Norte”, apoyemos al Campo.


La Ruta del Pis

diciembre 4, 2016

Hace más de un mes atrás, en un almacén de barrio, una señora de Corrientes que trabaja en Chaco todos los días me hace una pregunta: “Doctor, ¿Usted sabe por qué en los barrios periféricos de Corrientes le regalan a las mujeres embarazadas o que están en la menopausia varias cosas lindas si le dan su pis en bidones de 5 litros? Los pasan a buscar una vez por semana y les dan lindos regalitos”.

Mi repuesta, casi automática, fue: “Es algo viejo, se hace desde hace muchos años. Al principio era para fabricar una hormona contra la anemia. Ahora también la usan para hacer medicamentos para tratamientos de fertilización. No sabía que dieran algo a cambio”.

Me quedé pensando varios días, por momentos, en el tema. Hasta que sale en el portal Chaco Día Por Día, a mi criterio uno de los más serios de la región, esta noticia: 30.000 litros de orina secuestrados en el interior del Chaco en un solo procedimiento, nada menos que por sus condiciones de transporte.

CamioPis

Luego, pensando que la orina secuestrada en esas condiciones, no es cualquier orina, sino de mujeres embarazadas o menopáusicas, que tienen en mayor proporción las hormonas en cuestión y que posicionan muy bien en el mercado a un par de Laboratorios argentinos como los líderes mundiales en la exportación de las mismas, pensé en buscar “algo” más y que tal vez mi amigo Google me ayudaría otra vez. Encuentro muchas noticias e investigaciones muy bien hechas. En una de ellas, otra imagen del “cuidado” que se le da a la orina recolectada.

BidonesPis

Como está prohibido comprar o vender orina, la empresa recolectora no la paga, sino que regala chucherías a las donantes, a las que previamente les dan folletitos sobre cómo recolectar su propia orina, como éste:

FolletoPis

Las que aceptan “donar” lo hacen porque las visita una “representante” muy bien entrenada por esas empresas y, junto a folletos como ése, les dice que “con esa hormona que sacamos de su orina, Usted ayuda a muchas otras mujeres en todo el mundo”. Quizás otras aceptan por las baratijas a cambio.

Vender orina era un negocio más en la Roma antigua. Las togas blancas impecables, que eran la moda en esos tiempos, se blanqueaban con el amoníaco que producía la orina al fermentar. El clásico olor a pis de muchos hospitales, geriátricos baratos, y otras instituciones públicas, en las que el Bioquímico anota como “sui generis” en el informe de laboratorio si no nota nada anormal, por ej.: que atraiga a las moscas si el paciente es diabético. Por eso, en el pasado el médico la paladeaba para el diagnóstico de esa enfermedad. Aún en la actualidad muchos docentes de trabajos prácticos de la carrera de Medicina hacen “caer” a sus alumnos en la broma de meter su dedo índice en el frasco de orina del paciente y rápidamente sacarlo y saborear su dedo medio, diciendo “No es diabético, compruébenlo Ustedes mismos como lo hice yo”. Recuerdo aún las caras de asco de mis compañeros de Facultad que caían en esa broma y “degustaban” esa orina. 

En Corrientes, en la década del 60, todos los hospitales tenían grandes heladeras donde se guardaba la orina de pacientes anémicos, algo común donde hay parásitos intestinales muy anemizantes. Como compensación, el anémico produce grandes cantidades de una hormona, llamada Eritropoyetina, que estimula la producción de glóbulos rojos y se elimina por la orina de la cual se puede extraer. En esas épocas, la Facultad de Medicina tenía un gran programa de investigación para hacerlo. El programa terminó abruptamente en el cambio de gobierno de 1973, porque se dijo que era financiado por la Fundación Rockefeller, que se llevaba la hormona para Vietnam, para usarla con sus soldados anémicos por los parásitos de ese país con el que estaban en guerra. La hormona se usa ahora para tratar los pacientes en quimioterapia por cáncer, que suele producir mucha anemia y para doping deportivo e incluso dietas.

En cuanto a los Foros que apoyan el doping deportivo, pueden leer lo escrito aquí. “Ilegalómetro Quemado”, tuitearía @dzapatillas.

Respecto a su uso en las Dietas, la mismísima Food and Drug Administration o FDA se ha expedido sobre la su ilegalidad.

Legalmente, la sangre tampoco se puede vender (al menos en teoría), pero se acaba de saber mediante una investigación que el SIDA no se diseminó en Estados Unidos por un tripulante de aviación homosexual muy promiscuo, que sí fue el primer caso diagnosticado, sino por una empresa farmacéutica que exportaba todos los meses cinco mil litros de sangre desde Haití, para tratar varias enfermedades. Los haitianos, tan pobres, no tenían otra cosa para vender, aunque entre ellos ya había SIDA que habían traído de África como trabajadores “golondrina”. El SIDA se iba con la sangre para los EEUU, ya que esa enfermedad aún no era conocida.

La sangre pasa continuamente por el riñón que la filtra, produciendo orina, que lleva junto con el agua todo lo que esta demás. Pero si el agua falta, algunos productos del filtrado pueden estancarse y formar cálculos. Si el riñón falla, hay que recurrir al riñón artificial o al trasplante, aunque también está prohibido vender riñones y debe recurrirse a la donación altruista o al “canje”, porque de tanto en tanto algún desesperado, que no tiene dónde caerse muerto, ofrece vender uno de sus riñones en Bolivia u otro país, porque ya sabe que con uno solo se puede vivir perfectamente. Eso es ilegal, de todos modos.

Otra de las hormonas que se extrae de la orina de las mujeres embarazadas es la Gonadotrofina Coriónica Humana, de usos muy amplios, sea para tratamientos de Fertilización Asistida o para la producción de Reactivos Bioquímicos, para Pruebas de Embarazo en Laboratorio o Tiras Reactivas de venta libre.

También, como pueden leer en MedLine Plus, la SubUnidad Beta de la Gonadotrofina Coriónica Humana es muy útil para diagnosticar Embarazo, sea en forma Cualitativa o Cuantitativa.

Por esa razón, la CUBRA (Confederación Única Bioquímica de la República Argentina, ha establecido que las Obras Sociales deben pagar por dicha determinación en sangre, por todo concepto, 8 Unidades Bioquímicas para la reacción cualitativa (Embarazo Sí o No) y 14 para la cuantitativa (Embarazo Sí o No con tal Grado de Certeza).

Los Bioquímicos del Chaco sólo pueden hacer y facturar al InSSSeP, la Obra Social de los empleados públicos provinciales, la Cuantitativa a un valor final actual de $ 215. De ese monto total, que se les paga a los 120 días, quedará en el bolsillo del Bioquímico del Chaco menos de $ 50, pues se les descuenta antes el valor de los Reactivos y los impuestos. 

Lógicamente la Industria vende la hormona, porque que debe amortizar sus costos, pagar a los recolectores, y dejar ganancias a sus accionistas.

Un simple ejemplo de la Venta Libre se ve en la foto de abajo.

EVATEST CLASIC

Como es obvio, algunas “vivillas” se toman el trabajo de vender sin tapujos sus resultados Positivos de Embarazo a otras “vivillas” que deseen extorsionar a sus parejas.

PisEmbarazoML 

Todo este circuito ha sido muy bien reflejado en las excelente notas publicadas en InfoBae, Mendoza On Line, Pasado El Día, Mendoza Post, 24con, El Territorio, El Eco, La Nación, etc. Los excelentes periodistas que han redactado esas notas calculan que “La Ruta del Pis” lleva a exportaciones por U$S 70 a 100 millones anuales.

CiclodelPis

Me da la impresión de que se han quedado “cortos” y creo que el “negocio” es mucho más grande.

Tal vez de cientos o miles de millones de U$S.

Si bien en sus artículos aparecen como “los malos de la película” los Laboratorios que figuran en la gráfica de arriba, uno se pone a revisar un poco y aparecen otros actores.   

Uno los denunciados, Biomas, se ha defendido en su propia página Web pero no especifica la manera o forma, excepto mediante el “Contáctenos”.

Respecto al resto de los actores no mencionados por el Periodismo, dejo algunos enlaces para los verdaderos Periodistas de Investigación de la Argentina, que pueden leer haciendo click aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí y aquí.

Tenemos entonces un gigantesco “Vacío Legal”:

La Ley de Órganos y Materiales Anatómicos (Nº 24.193) regula la totalidad de la utilización de elementos del organismo humano, pero excluye los que son “naturalmente renovables y separables del cuerpo”.

Por su parte, la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología médica) sólo se encarga de evaluar la calidad final del producto farmacéutico y no la manera en que se obtiene la orina para producirlo.

El año pasado, la provincia de Buenos Aires estableció, por medio de la Ley Nº 13.893, que “el transporte de la excreta humana en forma de orina, deberá realizarse en vehículos especialmente adecuados a tales fines, cuya aptitud y condiciones de seguridad deberán ser aprobadas”.

Nadie dice nada sobre el el “Gran Negocio de la Orina”.

No por nada la “Ruta del Dinero K” no fue relacionada con ésta.

Espero que algún Periodista de Investigación “serio” lea este post.


¡No se peleen por el #Chagas!

noviembre 19, 2016

Pelea

Quiero confesar a mis lectores que la foto que ilustra este post refleja bastante bien las “peleas internas” entre muchos médicos, cada uno defendiendo su posición, fruto de su convicción o tal vez por algún otro tipo de “interés”.

En lo que a mí se refiere, luego de haber tenido que cerrar mi primer blog ya cansado de las lluvias de Carta Documento que recibía por expresar mis ideas con “incorrección política”, decidí ir dejando en este nuevo blog las mismas, como pueden leer en estos links los que no me siguen habitualmente:

https://gbonzon.wordpress.com/2014/03/03/chagas-sociedad-y-ocultamiento-politico/

https://gbonzon.wordpress.com/2014/04/30/chagas-olvidada-especialmente-por-la-oms/

https://gbonzon.wordpress.com/2015/05/22/chagas-riesgo-laboral-y-responsabilidad-social-empresaria-quin-patea-la-colmena/

https://gbonzon.wordpress.com/2015/09/13/en-qu-nos-cambia-el-benefit-al-chagas/

https://gbonzon.wordpress.com/2015/10/13/benefit-qu-dej-al-chaco/

https://gbonzon.wordpress.com/2016/02/06/el-chagas-y-los-intendentes/

Muchos dicen que los Foros de Discusión Científica son aburridos pero hay algunos en los que participo sin opinar u opino poco si el tema que se está debatiendo me interesa. En el caso de este posteo, sin mencionar al Foro ni revelar las identidades de los que opinaron, les voy a copiar y pegar lo escrito por un Funcionario de Alto Nivel en el actual Ministerio de Salud Pública de la Nación hace 1 semana y luego las respuestas de dos “Chagólogos” de talla mundial a los que respeto mucho. Las “negritas” me pertenecen.

El Funcionario escribió:

Aportando al mensaje enviado por el Dr. XXX, les envío abajo (ver abajo de la firma), el texto del tópico de referencia, de la última revisión de Diciembre de 2015 en el MSN la cual se encuentra en fase de edición.
Saludos, XXX

4.1.1 Indicaciones del tratamiento tripanocida

Previo al inicio del tratamiento es muy importante que el médico le explique al paciente los posibles efectos adversos y las medidas terapéuticas para contrarrestar los mismos.  El tratamiento a cualquier edad debería ser adecuadamente supervisado. (Cançado R 1997, Sosa-Estani 2004, Viotti R 2009, Jackson Y 2010, Hasslocher-Moreno AM 2011, Pinazo MJ 2013). A continuación se resumen las recomendaciones generales sobre el uso del tratamiento tripanocida para distintos grupos de pacientes, las cuales fueron alcanzadas por consenso del grupo de revisión de las presentes pautas. Dichas recomendaciones se agrupan en 4 categorías, siguiendo la clasificación propuesta por el grupo GRADE (Sackett 1995, 1997, GRADE 2013) y en 3 niveles de evidencia (Gross 1994).

TRATAR: se agrupan en esta categoría aquellas indicaciones para el uso de drogas tripanocidas en las que se considera que la gran mayoría de las personas con información adecuada acuerda en realizar. Se incluyen en esta categoría:
•     Fase aguda de cualquier naturaleza (se incluye la reactivación en inmunocomprometidos). (Tipo I)
•      Fase crónica en niños (Tipo I) y adolescentes menores a 19 años (Tipo III).
•      Fase crónica de mujeres en edad fértil no embarazadas. (Tipo II)
•     Donante vivo seroreactivo para T cruzi  en trasplante de órganos cuando el mismo no es de urgencia. (Tipo III)
•    Accidente de laboratorio o quirúrgico de alto riesgo con material contaminado con T. cruzi. (Tipo III)

PROBABLEMENTE TRATAR: se incluyen en esta categoría aquellas indicaciones para el uso de drogas tripanocidas en las que se considera que la mayoría de las personas con información adecuada acuerda en realizar, pero en las que una minoría substancial podría no acordar. Se incluyen en esta categoría:
•        Profilaxis secundaria luego de una reactivación en paciente inmunocomprometido.hasta recuperación del sistema inmune. (Tipo III)

•        Pacientes mayores de 19 años de edad que opten por el tratamiento debido a su efecto tripanocida. (Tipo II)

PROBABLEMENTE NO TRATAR: se incluyen en esta categoría indicaciones para el uso de drogas tripanocidas en las que se considera que la mayoría de las personas con información adecuada acuerda en no realizar, pero en las que una minoría substancial consideraría hacerlo. Se incluyen en esta categoría:

•       Fase crónica con cardiopatía avanzada. (Tipo I)

NO TRATAR : se incluyen en esta categoría indicaciones para el uso de drogas tripanocidas en las que se considera que la gran mayoría de las personas  con información adecuada acuerda en no realizar. Se incluyen en esta categoría:

•       Pacientes embarazadas. (Tipo III)
•       Insuficiencia renal o hepática graves. (Tipo III)
•       Trastornos neurológicos graves preexistentes. (Tipo III)

La primera respuesta no se hizo esperar y el que comienza respondiendo con un “NOTICIAS FALSAS !!!” es un Colega que es una real “eminencia”:

“Hubiera deseado no volver a participar del tema tripanomicidas en Chagas crónico, pero algunas cosas me obligan. Leo las normas de tratamiento que remitiera XXX y me quedo muy sorprendido. El tratamiento cuando no está indicado por inútil se consensúa con el paciente?. Dice XXX: “PROBABLEMENTE TRATAR -: se incluyen en esta categoría aquellas indicaciones para el uso de drogas tripanomicidas en las que se considera que la mayoría de las personas con información adecuada acuerda en realizar, …”

Es interesante, tal vez haya pacientes que prefieren visitar a la Difunta Correa. ¿Lo consensuamos?

Desde cuándo un tratamiento sirve o no sirve preguntándole al paciente antes de indicarlo? ¿Qué es una persona adecuadamente informada?

Desde el principio de este tema he preferido no intervenir  porque lo creí agotado hace 20- 30 años pero de vez en cuando aparece el tema en algún simposio y no es de extrañar si desde el ministerio argentino hacen semejantes normas. Me gustaría saber que científicos, expertos o funcionarios firmaron esas normas y sobre que trabajos científicos se apoyaron. Para los jóvenes que no están al tanto les comento que en la decada del 60 los Drs. Cerisola (Fatala) y Rosenbaum sacaron el premio Rissutto al tratar con nifurtimox pacientes con parasitemia positiva y tornarlos en negativa. Consideraron eso curación de la enfermedad. Desde entonces los sucesivos directores del Instituto Fatala Chaben insistieron en el tratamiento en el crónico, sin ningún trabajo que los avale. Los he conocido a todos ellos y sé de su nivel ético y buena intención, pero es hora que acepten como lo hemos hablado tantas veces que un tratamiento eficaz debe negativizar la serología y sobre todo detener la evolución de la enfermedad de Chagas. Para principios de los años 80 en nuestro estudio longitudinal prospectivo y auditado internacionalmente demostramos en nueve años de evolución igual evolutividad en tratados y no tratados.

Mientras el Instituto Fatala Chaben no dé normas claras y con validez científica seguirán apareciendo colegas que sin estudios que lo avalen insistan en tratamientos parasiticidas en crónicos, prometiendo curaciones o mejoras que nunca existieron. Esto dificulta el seguimiento de estos pacientes. El razonamiento es simple: ¿para qué voy a controlarme si el médico me dio el tratamiento curativo?

Les pido disculpas por lo extenso” 

Y atrás de ésta llega la respuesta de otro encumbrado chagólogo:

“En 1987 fui el autor del Capítulo sobre Enfermedad de Chagas del libro de Cardiología de Battle-Bertolasi; entonces escribí que la verdadera curación sería lograda por aquel tratamiento que lograra NO SOLO  la negativización serológica y parasitológica, sino que fundamentalmente evitara la aparición tardía de cardiopatías y megas.

Hoy por hoy, en lo que a mí concierne, mantengo dicho razocinio.

Por tal motivo, cuando se publicó el diseño del BENEFIT me pareció excelente y explico por qué:

La evolución natural desde el momento de la infección hasta el desarrollo de la aparición de complicaciones ya sea del corazón o vísceras digestivas suele ser de 20 a 30 años, lo cual torna muy difícil realizar un seguimiento longitudinal de todos los infectados.

El BENEFIT, al proponerse incluir pacientes en los que sería más probable la aparición de eventos en los siguientes 5 años, porque dichos pacientes ya presentaban grados variables de compromiso cardíaco, acortaba los plazos y a mi manera de ver, era una propuesta inteligente.

Los resultados del BENEFIT, como los del TRAENA no son felices en demostrar que el Benznidazol logre torcer el rumbo, porque en los pacientes incluídos en uno como en otro, dicho tratamiento no modificó la morbilidad ni la mortalidad, criterio final DURO de “curación” si es que la hubiera.

Sobre el TRAENA tenemos la suerte que uno de sus autores e investigadores principales es miembro de nuestra Asociación, XXX, que podrá ampliar estos conceptos si tiene ganas.

Por lo tanto, la forma correcta de formular el estado actual del conocimiento respecto del tratamiento, sería decir que AL MOMENTO ACTUAL SE CARECE DE EVIDENCIAS QUE EL TRATAMIENTO ANTIPARASITARIO LOGRE LA CURA, entendida tal en los términos que había planteado en 1987 y que mantengo hoy. Es decir, la negativización serológica (como subrogado de la eliminación del T. cruzi) no es criterio suficiente para decir que hubo cura.”

Hoy se cumplieron 7 días del envío de ese mail del Funcionario y de las dos respuestas de expertos reales en Chagas. El Funcionario, al menos hasta hace 5 minutos, no contestó.

¿Ven, mis queridos lectores, que no siempre los Foros de Discusión Científica son tan aburridos? No se imaginan lo que me divertí con esto. Como suelen decir algunos: “Le dieron para tenga y guarde”.

¡¡¡ Para alquilar balcones fue esto !!!

P.S.: Ruego encarecidamente a mis queridos lectores que le sugieran al ex Ministro de Salud Pública de la Nación, al que siempre “saludo” en Twitter, diciéndole que esto pasa porque él y su sarta de inútiles #GeniosDeLaGestión no reglamentaron (Vaya uno a saber porqué) la Ley de Chagas Nº 26.281 del 2007. Que se apure a leerlo, porque no creo que vaya a tener Wi-Fi en la celda de la cárcel que lo espera. Desde ya muchas gracias.


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