Graciela y el Chagas

noviembre 18, 2012

Todo parecía ir bien en una tarde apacible de consultorio. Nos despedimos con el paciente previo, cierro la puerta y vuelvo a revisar el prolijo listado de pacientes que mi secretaria prepara cuidadosamente para el día, desde un par de semanas antes.

Como no llamo a los pacientes por su apellido, abro la puerta y digo: “Graciela?”

Así se para de su silla y viene a mi encuentro una dama distinguida. Me llamó la atención porque era casi tan alta como yo. Una de esas “gringas” descendientes de alemanes que son moneda corriente de ver en el Chaco.

Nos sentamos y le pregunto qué la traía por mi consultorio.

- Mire Doctor, soy maestra de primaria. Hace un par de semanas vinieron a la escuela para sacarles sangre a los chicos para ver si tenían Chagas. Es obvio que iban a tener miedo de las agujas y jeringas, así que yo pedí que me saquen a mí primero para que vieran que no me dolía. Después todo mi grado se dejó sacar sin problemas. El tema es que me pasan el resultado a la semana y la que tiene Chagas soy yo. Me hice todos los estudios cardiológicos del Programa y se los traigo para que los mire.

Me pone un sobre de plástico, cuidadosamente ordenado, arriba del escritorio. Miro uno por uno, desde la serología simple inicial hasta una de confirmación cuádruple solicitada por otro colega cardiólogo, la placa de tórax, el electrocardiograma, el ecocardiograma doppler color y el Holter. Me quedo pensando y ella se impacienta.

- Qué tengo, Doctor ?

- Espere un poco … (abro la netbook y la conecto a la Base de Datos) … Mire, lo que yo veo acá no está mal, a todos sus datos y estudios ya los tengo. No tiene signos precoces de enfermedad cardíaca ni digestiva. Usted tiene 49 años, pero nació en Machagai. Alguna vez vivió en el campo ?

- Me crié en el campo, hasta que mis padres me mandaron a estudiar para maestra. Hace 20 años que vivo y trabajo en Resistencia.

- Alguna vez donó sangre ?

- Varias veces, pero nunca me dijeron nada de que tenía Chagas.

- No importa, a partir de ahora no debería donar más. Tiene hijos?

- Una nena de 13.

- Y le dijeron que ella también se tenía que hacer los análisis?

- No, nadie me preguntó ni me dijo nada.

- Deme un minuto (manoteo el celular y llamo a una bioquímica): “Dra. Fulana, le puedo mandar mañana a una nena de 13 con su mamá para que le haga las 3 o 4 pruebas serológicas para Chagas?” … Listo, lleve a su nena mañana a cualquiera de estos laboratorios. Yo la tengo informada, tengo su celular en esta Base de Datos. Yo la llamo.

- Tiene mi celular?

- Por supuesto, mire (le doy vuelta la pantalla para que vea).

- Y cuándo voy a saber?

- Mañana la llamo a la tarde.

A la tarde siguiente, entro a la Base de Datos Bioquímicos y miro los resultados de la nena. Todos negativos. La llamo a la mamá.

- La llamo para comunicarle que Deborita no tiene Chagas y que Usted tiene que venir a control en 12 meses. Si no viene, la vamos a llamar para recordárselo.

- Pero … Doctor, cómo le pago todo esto?

- A mí nada. Usted no tiene la culpa de que el Estado no se haya ocupado de que no tenga Chagas. Ahora es nuestro turno cuidarla, para que pueda disfrutar a su hija y a los nietos que tengan que venir. Tal vez yo no esté físicamente por mi edad, pero quédese tranquila que habrá alguien superior a mí, lo que no es difícil, en este lugar para controlarla y aconsejarla. Usted quédese tranquila, vamos a estar acá.


¡Felices Fiestas!

diciembre 25, 2011

Hace cinco años, escribí algo sobre este tema. Hoy les copio y pego a mis lectores el texto original (para que no tengan que hacer un click de más) y les paso una imagen muy ilustrativa de lo que (a mi criterio) deben ser las imágenes de las Fiestas.

“El estrés que generan las Fiestas de Fin de Año.”

Los “balances” personales que suelen elaborarse para estas épocas pueden ser dañinos.

Hay que hacer sólo lo que se pueda, ser realistas y evitar las relaciones y situaciones conflictivas.

“¡Otra vez las fiestas!, De lo que me propuse no hice ni el 50 por ciento, estoy agotado, necesito vacaciones”.

¿Quién no se reconoce en estas frases simples que, sin embargo, dan cuenta de una relación tan compleja como la que mantienen el cuerpo y la mente ?

Y son la exteriorización de una certeza médica: las fiestas y el ciclo de 365 días que se cierra, potenciándose entre sí, convierten a esta época en el momento más estresante del año para la mayoría de la gente.

El trajín de Navidad y Año Nuevo, desde la organización de la cena, la puesta a punto de la casa y la compra de regalos -todo con los chicos en casa porque terminaron las clases-, hasta su carga emocional por los seres queridos que no están, y las molestias que incluyen a los familiares “conflictivos” (con los que hay que reunirse a “festejar”), son parte del paquete de exigencias disparadoras del estrés.

¿Qué más? Fechas límites en el trabajo, en los estudios y el clásico balance existencial que suele venir con saldo negativo.

Y además, hay que ser felices y “pasarla bien”, porque por algo se llaman “Fiestas”.

Las abordamos con expectativas muy altas, ligadas al sistema de creencias que tenemos de cómo serían las fiestas ideales. En general, lo ideal se liga a que sea familiar, al reencuentro, a expresar sentimientos de solidaridad y perdón y esto no suele darse, más aún, se producen desencuentros.

Otro factor es que ésta es, en las empresas como en la vida, la hora del balance. Y ahí nos encontramos con las expectativas que pusimos en el año y que no se pudieron cumplir. Quizá porque las metas eran difíciles o porque necesitábamos más tiempo para concretarlas.

“Otro año más no cumplí lo que me propuse”, suele ser el lamento común.

Emociones, estrés y salud. Hoy se sabe que tienen un nexo estrecho que la medicina estudia desde el campo joven de la psiconeuroendocrinoinmunología. Una palabra inmensa que en 30 letras resume la relación de “amor-odio” que mantienen cuerpo y mente: “psico” de psicológico, “neuro” de sistema nervioso,”endocrino” de sistema hormonal e “inmunología” del sistema de defensas.

Aquí está todo el ser humano. De ahí que esta disciplina explique el hecho de por qué, por ejemplo, un estado de tristeza, melancolía o depresión puede condicionar alteraciones físicas tan importantes como una inmunodepresión, contrayendo infecciones que si las emociones fueran positivas no se hubieran producido, o alteraciones hormonales que hasta dificulten la concepción de un hijo. Y si ciertas circunstancias tienen repercusiones emocionales específicas, fin de año es un momento particular para la sociedad.

Corre tanto para hombres como para mujeres.

Por eso para los médicos no es ninguna sorpresa que para esta época mucha gente se enferme o experimente un recrudecimiento de enfermedades existentes. El estrés produce agotamiento. Primero hay una alarma, una reacción de defensa y después viene el agotamiento psicofísico. El organismo se debilita y aparecen una serie de desórdenes como hipertensión arterial, trastornos digestivos o fatiga muscular. En el consultorio aumenta el trabajo. Se duplica el número de pacientes por consultas clínicas y psiquiátricas.

Para batallar en mejores condiciones contra las exigencias de la temporada de fiestas los especialistas sugieren:

- Aumentar la “dosis” de relaciones afectivas, porque son una malla social de contención.

- Planear las fiestas para reunirse con aquellos con los que se va a sentir bien y, en lo posible, evitar las relaciones no deseadas.

- Aprender a decir que NO sin lastimar a nadie.

- No aceptar aquello que después resulte una carga.

- Si el balance es negativo, reevaluar si las metas y el tiempo eran los adecuados. Y adecuar los nuevos proyectos a conceptos realistas y sustentables.

Todos son consejos provenientes del más puro sentido común. Y si cuesta tanto ponerlos en práctica es porque hay que enfrentar a un núcleo duro.

Las expectativas irreales tienen que ver con las creencias y éstas, que nos manejan la vida, tienen más peso que la razón.

“Por todo eso, para estas Fiestas, razone antes …”

Yo ya lo hice y por eso les muestro la foto del Mejor Regalo de Navidad que tuve en Mi Vida (tal vez demasiado larga hoy):

Ver a mis dos hijos, desayunando juntos, por primera vez, en mi casa. Ese es el mejor regalo que me dieron Dios o La Vida.

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Pedirle algo más a Dios sería molestarlo.

Ustedes … ¿Ya hicieron su “balance”?

¿No? Bueno, ingresen a esta página web y escriban lo suyo.


Chagas: ¿Olvidada por la OMS?

septiembre 2, 2010

Uno puede preguntarse el porqué de este título. He titulado así porque la Organización Mundial de la Salud (OMS o WHO) viene imponiendo en todo el mundo a la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) como herramienta que permite estandarizar los diagnósticos con fines estadísticos, utilizable asimismo con fines administrativos y contables por los sistemas de asistencia médica (obras sociales, mutuales, prepagas, seguros, etc.).

La versión actualmente vigente en todo el mundo es la llamada CIE-10.

Ahora bien, ¿qué es esto? La lista CIE-10 tiene su origen en la «Lista de causas de muerte», cuya primera edición editó el Instituto Internacional de Estadística en 1893. La OMS se hizo cargo de la misma en 1948, en la sexta edición, la primera en incluir también causas de morbilidad. A la fecha, la lista en vigor es ésta y la OMS sigue trabajando en ella.

La CIE-10 se desarrolló en 1992 y su propósito fue rastrear estadísticas de mortalidad. La OMS publica actualizaciones menores anuales y actualizaciones mayores cada tres años, pudiendo consultarse en Internet como CIE-10 On Line.

Ahora bien, cuando uno es médico y trabaja en América Latina, especialmente en zonas de alta prevalencia de Enfermedad de Chagas como la Argentina (con aproximadamente 2 millones y medio de habitantes infectados) y específicamente en provincias como el Chaco (con aproximadamente un mínimo de 200.000 infectados sobre su millón de habitantes), resulta ética y legalmente obligatorio sospechar que al menos 1 de cada 5 pacientes (o 1 de cada 2, depende de la localidad en que trabaje) que entran al consultorio puede estar infectado por el Chagas y no saberlo. Esta atención médica actualmente debe ser registrada y codificada por el CIE-10, independientemente del Motivo de la Consulta.

Pero el mismo CIE-10 no tiene un código de "Sospecha de Chagas en persona residente en Area de Alta Endemicidad”. Sólo existen los siguientes códigos:

B57
Chagas’ disease

Includes:
American trypanosomiasis
infection due to Trypanosoma cruzi

B57.0+
Acute Chagas’ disease with heart involvement ( I41.2* , I98.1* )

Acute Chagas’ disease with:
· cardiovascular involvement NEC ( I98.1* )
· myocarditis ( I41.2* )

B57.1
Acute Chagas’ disease without heart involvement

Acute Chagas’ disease NOS

B57.2
Chagas’ disease (chronic) with heart involvement

American trypanosomiasis NOS
Chagas’ disease (chronic) (with):
· NOS
· cardiovascular involvement NEC+ ( I98.1* )
· myocarditis+ ( I41.2* )
Trypanosomiasis NOS, in places where Chagas’ disease is prevalent

B57.3
Chagas’ disease (chronic) with digestive system involvement

B57.4
Chagas’ disease (chronic) with nervous system involvement

B57.5
Chagas’ disease (chronic) with other organ involvement

O sea, la OMS sólo tiene en cuenta el diagnóstico CONFIRMADO y no la SOSPECHA que justifica el examen serológico y clínico detallado.

Por lo tanto, considero que la OMS debería salvar parte de su error de omisión al menos permitiendo que se utilice un Código B579 (NOS o No Other Specifications) en todo paciente que concurra a la Consulta en zonas de alta endemicidad como "Sospecha de Chagas en persona residente en Area de Alta Endemicidad”. De otra manera, no existe posibilidad administrativa de justificar cabalmente todo el accionar médico y que éste sea debidamente reconocido y oportunamente pagado.

Era esperable que este tema estuviese resuelto hace unos meses atrás, cuando se publicó la Actualización 2009 del CIE-10. Eso no ocurrió. Es más, leyendo la promesa de la OMS respecto a sus Actualizaciones, se lee claramente “ALL MAJOR CHANGES THAT WERE SCHEDULED FOR 2009 ARE POSTPONED TO 2010.”

Espero que antes del fin de este año la OMS corrija su error u omisión. Los pacientes lo necesitan.


10 años sin Favaloro

julio 29, 2010

Ruidos Molestos

julio 27, 2010

Para intentar abordar este tema tan complejo y de tan alta relevancia social, indefectiblemente se debe recurrir a tratar de elaborar una definición de esas palabras. Según la Real Academia Española, la palabra Sonido (Del lat. sonĭtus, por analogía prosódica con ruido, chirrido, rugido, etc.) define a la sensación producida en el órgano del oído por el movimiento vibratorio de los cuerpos, transmitido por un medio elástico, como el aire. Por otro lado, Ruido (Del lat. rugĭtus) es definido como un sonido inarticulado, por lo general desagradable. Molesto (Del lat. molestus) es definido como: adj. Que causa molestia.

Se podría decir entonces que los Ruidos Molestos son sonidos inarticulados y desagradables que causan molestia a quien los percibe. En el medio ambiente es todo sonido no deseado por el receptor. Y como todo ruido, excepto los producidos por la naturaleza, el emisor o productor es un ser humano mediante variados instrumentos. En resumen, un ser humano perturba a otro ser humano, a un “otro”, produciendo sonidos desagradables que lo afectan de múltiples maneras, revelando un desinterés por el bienestar de ese otro o directamente y con maldad lo hace deseando afectarlo. Por consiguiente, se podría llegar a decir que el productor de ruidos molestos en forma consciente de sus actos es un ser antisocial, ya que no respeta las normas de convivencia de la sociedad que lo alberga.

Sin embargo, el tema es mucho más complejo de lo que parece si analizamos nuestra vida cotidiana. El llanto de un bebé pidiendo el pecho de su mamá para alimentarse de su leche y amor es una bella música para esa mujer; sin embargo, ese llanto a las 3 de la mañana (con todo lo que implica) puede ser definido como un ruido molesto por un vecino que se durmió a las 12 de la noche y debe levantarse a las 5. Mi vecino y yo podemos deleitarnos escuchando juntos, por ejemplo, La Cumparsita. Pero si luego yo decido escuchar ese tango un domingo a las 7 de la mañana a unos 100 decibeles (dB), es indudable que mi vecino se despertará de mal humor por el ruido molesto y tendremos algún tipo de inconveniente. Si yo le dijera “Pero si a vos te gusta”, él me respondería “Sí, pero no a esta hora y con ese volumen en el único día que puedo dormir un rato más”. Es decir, siempre existirá algo de subjetividad en el análisis de este tema, donde deberían primar la lógica y el respeto.

Para adentrarnos un poco más en el tema podríamos analizar una parte del documento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre “Guías para el ruido urbano”, emitido como resultado de la reunión del grupo de trabajo de expertos llevada a cabo en Londres, Reino Unido, en abril de 1999. Se basa en el documento “Community Noise”, preparado para la Organización Mundial de la Salud y publicado en 1995 por la Stockholm University y el Karolinska Institute.

El ruido siempre ha sido un problema ambiental importante para el ser humano. En la antigua Roma, existían normas para controlar el ruido emitido por las ruedas de hierro de los carros que golpeaban las piedras de las calles, perturbando el sueño y molestando a los romanos. En algunas ciudades de Europa medieval no se permitía usar carruajes ni cabalgar durante la noche para asegurar el reposo de la población. Sin embargo, los problemas de ruido del pasado no se comparan con los de la sociedad moderna. Un gran número de autos transitan regularmente por nuestras ciudades y campos. Los camiones de carga pesada con motores diesel sin silenciadores adecuados circulan en ciudades y rutas día y noche. Las aeronaves y trenes también contribuyen al ruido ambiental. En la industria, la maquinaria emite altos niveles de ruido y los centros de esparcimiento y juegos perturban la tranquilidad.

En comparación con otros contaminantes, el control del ruido ambiental se ha limitado por la falta de conocimiento de sus efectos sobre los seres humanos, la escasa información sobre la relación dosis-respuesta y la falta de criterios definidos. Si bien se considera que la contaminación acústica es principalmente un problema de "lujo" en los países desarrollados, no se puede pasar por alto que la exposición es a menudo mayor en los países en desarrollo debido a la deficiente planificación y construcción de los edificios. Los efectos del ruido y sus consecuencias de largo plazo sobre la salud se están generalizando. Por ello, es esencial emprender acciones para limitar y controlar la exposición al ruido ambiental. Esas acciones deben estar respaldadas por una adecuada evaluación científica de los datos disponibles sobre los efectos del ruido, en particular, la relación dosis-respuesta. Esa relación constituye la base del proceso de evaluación y gestión de riesgos.

La dimensión del problema del ruido es amplia. En la Unión Europea, alrededor del 40 % de la población está expuesta al ruido del tránsito con un nivel equivalente de presión sonora que excede 55 dB en el día y el 20 % está expuesto a más de 65 dB. Si se considera la exposición total al ruido del tránsito, se puede calcular que aproximadamente la mitad de los europeos vive en zonas de gran contaminación sonora. Más del 30 % de la población está expuesta durante la noche a niveles de presión sonora que exceden 55 dB y que les trastornan el sueño. El problema también es grave en ciudades de países en desarrollo y se debe principalmente al tránsito. Las autopistas y rutas más transitadas registran niveles de presión sonora de 75 a 80 dB durante las 24 horas.

El objetivo de la OMS al preparar estas guías fue consolidar el conocimiento científico sobre las consecuencias del ruido urbano en la salud y orientar a las autoridades y profesionales de salud ambiental que tratan de proteger a la población de los efectos del ruido en ambientes no industriales.

Resumidamente, el ruido urbano (también denominado ruido ambiental, ruido residencial o ruido doméstico) se define como el ruido emitido por todas las fuentes a excepción de las áreas industriales. Las fuentes principales del ruido urbano son el tránsito automotor, ferroviario y aéreo, la construcción y obras públicas y el vecindario. Las principales fuentes de ruido en interiores son los sistemas de ventilación, máquinas de oficina, artefactos domésticos y vecinos. El ruido característico del vecindario proviene de locales como restaurantes, cafeterías, discotecas, etc.; música en vivo o grabada; competencias deportivas (deportes motorizados), áreas de juegos, estacionamientos y animales domésticos, como el ladrido de los perros. Muchos países han reglamentado el ruido urbano del tránsito de aviones y autos, maquinaria de construcción y plantas industriales a través de normas de emisión y reglamentos para las propiedades acústicas de los edificios.

Sin embargo, pocos países tienen reglamentos para el ruido urbano del vecindario, probablemente debido a la falta de métodos para definirlo y medirlo y la dificultad de controlarlo. En las grandes ciudades de todo el mundo, la población está cada vez más expuesta al ruido urbano debido a las fuentes mencionadas y sus efectos sobre la salud se consideran un problema cada vez más importante. Los efectos específicos que se deben considerar para establecer guías para el control del ruido urbano son la interferencia con la comunicación, pérdida de audición, trastorno del sueño, problemas cardiovasculares, psicológicos, fisiológicos, reducción del rendimiento, molestia y efectos sobre el comportamiento social.

A diferencia de otros problemas ambientales, la contaminación acústica sigue en aumento y produce un número cada vez mayor de reclamos por parte de la población. Ese incremento no es sostenible debido a las consecuencias adversas, tanto directas como acumulativas, que tiene sobre la salud. También afecta a las generaciones futuras y tiene repercusiones socioculturales, estéticas y económicas.

Físicamente, no existe ninguna distinción entre sonido y ruido. El sonido es una percepción sensorial y el complejo patrón de ondas sonoras se denomina ruido, música, habla, etc. Generalmente, el ruido se define como un sonido no deseado.

También deben considerarse los “grupos vulnerables” y los efectos combinados de fuentes mixtas de ruido.

Efectos sobre la audición. La deficiencia auditiva se define como un incremento en el umbral de audición que puede estar acompañada de zumbido de oídos. A nivel mundial, la deficiencia auditiva es el riesgo ocupacional irreversible más frecuente y se calcula que 120 millones de personas tienen problemas auditivos. En países en desarrollo, no sólo el ruido ocupacional sino también el ruido ambiental es un factor de riesgo para la creciente deficiencia auditiva. El daño en la audición también se puede deber a ciertas enfermedades, algunos productos químicos industriales, medicamentos, golpes en la cabeza, accidentes y factores hereditarios. El deterioro de la audición, con el paso de los años, se asocia al proceso de envejecimiento (presbiacusia), lo que dificulta su medición.

El grado de deficiencia auditiva en poblaciones expuestas al ruido ocupacional depende de la intensidad, número de años de exposición al ruido y la sensibilidad del individuo. La propensión a la deficiencia se da por igual en hombres y mujeres. Se espera que el ruido ambiental y de áreas recreativas de 70 dB o menos (las 24 horas) no cause deficiencias auditivas, incluso después de una exposición durante toda una vida. El límite permisible de ruido para adultos expuestos al ruido ocupacional es de 140 dB y se estima que el mismo límite se aplica al ruido ambiental y de áreas recreativas. Sin embargo, en el caso de niños que usan juguetes ruidosos, la presión sonora máxima nunca debiera exceder de 120 dB. Para el ruido de disparos (en videojuegos, por ejemplo) con niveles por encima de 80 dB, puede haber un mayor riesgo de deficiencia auditiva.

La principal consecuencia social de la deficiencia auditiva es la incapacidad para escuchar lo que se habla en la conversación cotidiana. Esto se considera una limitación social grave, incluso los valores mínimos de deficiencia auditiva (10 dB en una frecuencia de 2.000 y 4.000 Hz y en ambos oídos) pueden perjudicar la comprensión del habla.

El ruido interfiere en la comunicación oral. La mayor parte de energía acústica del habla está en la banda de frecuencia de 100 a 6.000 Hz y la señal más constante es de 300 a 3.000 Hz. La interferencia en el habla es básicamente un proceso de enmascaramiento, en el cual el ruido simultáneo impide la comprensión. El ruido ambiental también puede enmascarar otras señales acústicas importantes para la vida cotidiana, tales como el timbre de la puerta o del teléfono, la alarma de los relojes despertadores o contra incendios, otras señales de advertencia y la música.

La dificultad para entender la conversación cotidiana está influenciada por el nivel del habla, la pronunciación, la distancia entre el hablante y el oyente, las características del ruido circundante, la agudeza auditiva y el nivel de atención. En interiores, la comunicación se ve afectada por las características de reverberación de la habitación. El tiempo de reverberación de más de un 1 segundo produce una pérdida en la discriminación del habla y hace que la percepción sea más difícil. Para que los oyentes con audición normal entiendan una oración completa, la relación de la señal en relación con el ruido (es decir, la diferencia entre el nivel del habla y el nivel del ruido que interfiere) debe ser al menos 15 dB. Debido a que el nivel de presión sonora de la comunicación normal es de aproximadamente 50 dB, el ruido con niveles de 35 dB o más interfiere en la comunicación oral en habitaciones más pequeñas. Para grupos vulnerables se requiere niveles de fondo menores y se recomienda un tiempo de reverberación por debajo de 0,6 segundos para una adecuada comprensión del habla, incluso en un ambiente tranquilo.

La incapacidad para comprender el habla genera problemas personales y cambios en la conducta. Los grupos particularmente vulnerables a las interferencias auditivas son los ancianos, los niños que están en el proceso de adquisición de la lengua y de la lectura y los individuos no familiarizados con el lenguaje que están escuchando.

Efectos sobre el sueño. El ruido ambiental produce trastornos del sueño importantes. Puede causar efectos primarios durante el sueño y efectos secundarios que se pueden observar al día siguiente. El sueño ininterrumpido es un prerrequisito para el buen funcionamiento fisiológico y mental. Los efectos primarios del trastorno del sueño son dificultad para conciliar el sueño, interrupción del sueño, alteración en la profundidad del sueño, cambios en la presión arterial y en la frecuencia cardíaca, incremento del pulso, vasoconstricción, variación en la respiración, arritmias cardíacas y mayores movimientos corporales (ej: aumenta el número de veces que nos damos vueltas en la cama). La diferencia entre los niveles de sonido de un ruido y los niveles de sonido de fondo, en lugar del nivel de ruido absoluto, puede determinar la probabilidad de reacción. La probabilidad de ser despertado aumenta con el número de eventos de ruido por noche. Los efectos secundarios o posteriores en la mañana o día(s) siguiente(s) son percepción de menor calidad del sueño, fatiga, depresión y reducción del rendimiento.

Para descansar apropiadamente, el nivel de sonido equivalente no debe exceder 30 dB para el ruido continuo de fondo y se debe evitar el ruido individual por encima de 45 dB. Para fijar límites de exposición al ruido durante la noche, se debe tener en cuenta la intermitencia del ruido. Esto se puede lograr al medir el número de eventos de ruido y diferenciar entre el nivel de sonido máximo y el nivel de sonido de fondo. También se debe prestar atención especial a las fuentes de ruido en un ambiente con bajos niveles de sonido de fondo; combinaciones de ruido y vibraciones y fuentes de ruido con componentes de baja frecuencia.

Efectos sobre las funciones fisiológicas. La exposición al ruido puede tener un impacto permanente sobre las funciones fisiológicas de los trabajadores y personas que viven cerca de aeropuertos, industrias y calles ruidosas. Después de una exposición prolongada, los individuos susceptibles pueden desarrollar efectos permanentes, como hipertensión y cardiopatías asociadas con la exposición a altos niveles de sonido. La magnitud y duración de los efectos se determinan en parte por las características individuales, estilo de vida y condiciones ambientales. Los sonidos también provocan respuestas reflejo, en particular cuando son poco familiares y aparecen súbitamente.

La presión arterial y el riesgo de hipertensión suelen incrementarse en los trabajadores expuestos a altos niveles de ruido industrial durante 5 a 30 años. Una exposición de largo plazo al ruido del tráfico con valores de 65 a 70 dB también puede tener efectos cardiovasculares. Si bien las asociaciones son débiles, el efecto es más fuerte en el caso de cardiopatía isquémica que en hipertensión. Esos pequeños incrementos de riesgo son importantes debido a la gran cantidad de personas expuestas.

Efectos sobre la salud mental. El ruido ambiental no causa directamente enfermedades mentales, pero se presume que puede acelerar e intensificar el desarrollo de trastornos mentales latentes. La exposición a altos niveles de ruido ocupacional se ha asociado con el desarrollo de neurosis, pero los resultados de la relación entre ruido ambiental y efectos sobre la salud mental todavía no son concluyentes. No obstante, los estudios sobre el uso de medicamentos, tales como tranquilizantes y pastillas para dormir, síntomas psiquiátricos y tasas de internaciones en hospitales psiquiátricos, sugieren que el ruido urbano puede tener efectos adversos sobre la salud mental.

Efectos sobre el rendimiento. Se ha demostrado que el ruido puede perjudicar el rendimiento de los procesos cognitivos, principalmente en trabajadores y niños. Si bien un incremento provocado del ruido puede mejorar el rendimiento en tareas sencillas de corto plazo, el rendimiento cognoscitivo se deteriora sustancialmente en tareas más complejas. Entre los efectos cognoscitivos más afectados por el ruido se encuentran la lectura, la atención, la solución de problemas y la memorización. El ruido también puede actuar como estímulo de distracción y el ruido súbito puede producir un efecto desestabilizante como resultado de una respuesta ante una alarma.

La exposición al ruido también afecta negativamente el rendimiento. En las escuelas alrededor de los aeropuertos, los niños expuestos crónicamente al ruido de aviones tienen problemas en la adquisición y comprensión de la lectura, en la persistencia para completar rompecabezas difíciles y en la capacidad de motivación. Se debe reconocer que algunas de las estrategias de adaptación al ruido de aviones y el esfuerzo necesario para desempeñar adecuadamente una tarea tienen su precio. Los niños que viven en áreas más ruidosas presentan alteraciones en el sistema nervioso simpático, lo que se manifiesta en mayores niveles de las hormonas del estrés y presión sanguínea más elevada en estado de reposo. El ruido también puede producir deficiencias y errores en el trabajo y algunos accidentes pueden indicar un rendimiento deficiente.

Efectos sociales y sobre la conducta. La molestia del ruido. El ruido puede producir varios efectos sociales y conductuales, así como molestia. Esos efectos a menudo son complejos, sutiles e indirectos y son resultado de la interacción de diversas variables no auditivas. El efecto del ruido urbano sobre la molestia se puede evaluar con cuestionarios o estudios del trastorno de actividades específicas. Sin embargo, se debe reconocer que niveles similares de ruido de tránsito o de la industria causan diferentes grados de molestia. Esto se debe a que la molestia en las personas varía no sólo con las características del ruido, incluida la fuente del ruido, sino que depende en gran medida de muchos factores no acústicos de naturaleza social, psicológica o económica. La correlación entre la exposición al ruido y la molestia general es mucho mayor en un grupo que en un individuo. El ruido por encima de 80 dB también puede reducir la actitud cooperativa y aumentar la actitud agresiva. Asimismo, se cree que la exposición continua a ruidos de alto nivel puede incrementar la susceptibilidad de los escolares a sentimientos de desamparo.

Se han observado reacciones más fuertes cuando el ruido está acompañado de vibraciones y componentes de baja frecuencia o impulsos, como un disparo de arma de fuego. Las reacciones temporales más fuertes ocurren cuando la exposición aumenta con el tiempo, en comparación con una exposición constante.

Efectos combinados del ruido de fuentes mixtas sobre la salud. Muchos ambientes acústicos constan de sonidos provenientes de más de una fuente; es decir, existen fuentes mixtas y es común la combinación de efectos. Por ejemplo, el ruido puede interferir la comunicación oral durante el día y perturbar el sueño durante la noche.

Estas condiciones se aplican sin duda a zonas residenciales con alta contaminación por el ruido. Por consiguiente, es importante considerar todos los efectos del ruido sobre la salud durante las 24 horas y aplicar el principio preventivo para el desarrollo sostenible.

Subgrupos vulnerables. Cuando se recomiendan reglamentos sobre ruidos o de protección contra ruidos, se deben considerar los subgrupos vulnerables de la población. En cada subgrupo, se deben considerar los diferentes efectos del ruido, sus ambientes y modos de vida específicos. Ejemplos de subgrupos vulnerables son las personas con enfermedades o problemas médicos específicos (por ejemplo, hipertensión arterial); los internados en hospitales o convalecientes en su casa; los individuos que realizan tareas cognitivas complejas; ciegos; sordos, fetos, bebés, niños pequeños y ancianos en general. Las personas con problemas de audición son las más afectadas en lo que se refiere a la interferencia en la comunicación oral. La sordera leve en la banda sonora de alta frecuencia puede causar problemas con la percepción del habla en un ambiente ruidoso. La gran mayoría de la población pertenece al subgrupo vulnerable a interferencias en la comunicación oral.

Analizando un poco estos temas y pensando en nuestro país (en nosotros mismos), no podemos dejar de aceptar el veredicto de la BBC de 2.006, al certificar que Buenos Aires es la ciudad más ruidosa de América Latina. Habiendo leído lo de arriba no resulta sorprendente la clásica identificación de un porteño en cualquier pueblo del interior del país o del extranjero: habla casi gritando. No es su culpa ni es un maleducado; sólo nació, se crió y vive en una de las ciudades más ruidosas del mundo. Para poder vivir en Buenos Aires es necesario hablar fuerte y gesticular, de lo contrario la comunicación es imposible.

Lo alarmante, fuera de los aspectos científicos y médicos (como “ciudadano común” – como si un médico no lo fuese) es que la contaminación acústica (el ruido) parece tener cada día más adeptos y adictos. No pretendo que ningún lector haga suyo el viejo aforismo africano que nos dice que el silencio es la música del alma. Tampoco pretendo que ingrese al “club” de los amantes de la soledad sonora que nos refugiamos cuando podemos en una bella canción de música celta para estar un rato a solas con nosotros mismos. El problema pasa porque uno percibe que el ruido ambiental aturde nuestros sentidos desde que nos levantamos y pisamos la calle con onomatopeyas ensordecedoras como “chacachá – chacachá” o un “chuntatachún – chuntatachún” que no cesan y nos acompañan todo el día hasta que entramos de vuelta a casa y nos acostamos. Analizando lo ya escrito, uno se da cuenta de que el real silencio urbano no existe ni siquiera cuando dormimos y que nos afecta en magnitud diferente en base a nuestras debilidades individuales y colectivas.

Los ciudadanos cada vez huyen más del silencio, por lo tanto huyen de sí mismos, de un enorme miedo existencial a enfrentarse al vacío y tener que pensar o hablar a partir de las ideas.

¿Pensar qué? ¿Hablar de qué? La incertidumbre aprisionada entre ambos interrogantes se despeja poniendo la música a todo volumen, babelizando la comunicación con una barahúnda de sonidos, con un aturdimiento sónico que no nos deja oír ni nuestra propia voz, una mezcla de vocinglería de mercado y reyerta callejera donde sólo reinan la confusión y el desconcierto y, a consecuencia de ello, el entendimiento y la comunicación resultan imposibles. Una vez logrado esto cabe volver a preguntarse: ¿Pensar qué? ¿Hablar de qué? Parece claro: pensar en nada, hablar de nada, porque cuando se acude a lugares como esos se va imbuido de una filosofía que puede resumirse en una frase popular: “a vivir que se acaba el mundo”. Y en un sólo día se soporta todo excepto enfrentarse a la funesta manía de pensar.

A tenor del ambiente que se respira en las discotecas o “boliches”, donde los beles y los decibeles alarmarían al mismísimo Graham Bell, se diría que en ellas se refugian quienes no tienen nada que decir y el pensar les asusta. La discoteca es el lugar idóneo, además, para quienes hablan gritando, una afición cada vez más extendida, de la que son defensores acérrimos todas esas personas a las que por lo común no les asiste la razón y buscan imponer la suya a fuerza de aspavientos y de gritos, acallando a voces las razones de los demás, fundamentalmente porque se han instalado en el dogma y el desinterés por los otros y las razones y derechos de los demás no les interesan nada. Así y todo, el ruido de la discoteca es un ruido buscado y por tanto tiene sus adeptos, adeptos de los que, en todo caso y si no nos salpicara a los demás, cabría decirles: “que se traguen sus decibeles”. El mal comienza cuando el ruido de dentro salta hacia afuera y el derecho a la libertad de quienes al parecer ponen la música para que se oiga desde los alrededores de la luna avasalla el derecho, la libertad y la paz de quienes pagan las consecuencias del uso arbitrario que los desadaptados urbanos hacen de su derecho a divertirse produciendo ruidos que luego, en la calle, originan desórdenes que pagamos todos los ciudadanos.

Vivimos instalados en el ruido. Algunos ciudadanos, pocos, pero ruidosos, buscan aturdirse, y como el ruido parece que forma parte de su medio natural, intentan que nuestros tímpanos se acostumbren a las agresiones acústicas en las que ellos parecen vivir muy a sus anchas. Su desprecio a los demás les lleva a poner la música a todo volumen mientras viajan en colectivo o remisse, ajenos a las miradas de reprobación de quienes no comparten sus gustos musicales, o conducen con las ventanillas del auto abiertas para que la música, o algo que se le parece, suene a todo trapo y se oiga a "placer" en calles donde el fragor de los martillos neumáticos que rompen el hormigón para meter tuberías de todo tipo hacen causa común con ellos, con las sirenas de las ambulancias, los camiones de bomberos y los bocinazos de los autos. Capítulo aparte merecen los que extranjerizan sus autos o camionetas mediante el “tunning” o “tuneo”. Si bien la “personalización” de un vehículo puede ser deseable por muchos propietarios en legítimo uso de su libertad de hacer lo que deseen con su dinero, debe aceptarse que la mayoría de ellos hacen un uso inapropiado de sus derechos: circulan a velocidades altas con la música a todo lo que da poniéndose en riesgo y poniendo en riesgo a terceros (les impide escuchar una sirena de ambulancia o un bocinazo de advertencia, por ejemplo) y cuando paran abren las puertas y baúl torturando a todo el vecindario con su música preferida al máximo. No hacen otra cosa que repetir una y otra vez un mensaje implícito a la Sociedad: “Este soy yo y este es el poder de mi dinero, hago lo que quiero cuando quiero y no me importan ni tus protestas ni tu salud”. Palmario y casi pornográfico en una de las ciudades con los peores indicadores de pobreza. No se puede dejar de mencionar a los portadores de un ruidoso “escape libre” deliberadamente instalado, sea camioneta, auto o moto. Es algo así como un tuneo más económico, más al alcance del bolsillo de la dama o el caballero.

Más allá de las visiones individuales y de la contundencia de la evidencia científica, hay algo que no se le pude negar a los ruidos molestos: son ya un Problema de Salud Pública. Si seguimos sin controlar los ruidos molestos veremos aumentos de la prevalencia de indicadores “blandos” (aumento de hipertensión arterial, enfermedad coronaria, neurosis, etc.) que podrían ser atribuibles a otros factores. También se verá la paradoja de un aumento de las consultas y tratamientos psiquiátricos en las víctimas de los ruidos molestos, cuando quienes deberían estar hoy en la consulta psiquiátrica y siendo tratados son los generadores de los mismos. Es fácil predecir el éxito profesional de todos los jóvenes que deciden estudiar fonoaudiología.

Que todavía no se note en nuestro medio un aumento exponencial de la demanda de audífonos por hipoacusia precoz (como simple ejemplo de indicador “duro”) no quiere decir que dentro de 5 o 10 años este tema no pase a engrosar las Cuestiones de Estado y al presupuesto que debe destinarse a la Salud, pública y privada.

Caminamos aturdidos por ese ruido ambiental deseando llegar a casa, ducharnos, sentarnos en el sofá y reforzarnos en la idea de que el cerebro nos fue dado, entre otras cosas, para que pensemos y saquemos conclusiones de lo pensado. Y entonces suenan los golpes del vecino que arregla el baño, o la cocina, probablemente no porque haga falta sino para cambiar los azulejos por otros que están más de moda. Y la casa, nuestra peculiar isla de la calma, nuestra personal isla de Juan Fernández, deja de ser un hogar confortable para convertirse en una ruidosa sucursal del infierno. Y el Robinson Crusoe con el que soñamos parecernos termina siendo devorado por los antropófagos del ruido.

Es por ello que como médico y ciudadano no puedo dejar de expresar mi beneplácito por la reciente creación del grupo Ruidos Molestos Chaco y su solicitud pública de cumplimiento del Código de Faltas Provincial según la ley 4209, cuando señala que “serán pasibles de penas establecidas en ese Código tanto el autor de los ruidos molestos como así también los funcionarios públicos que autoricen, posibiliten o toleren la comisión de esta falta”.

La evidencia científica está y es irrebatible. Las normativas internacionales están completamente redactadas y son muy claras. Las leyes están redactadas y vigentes. ¿Qué esperaremos para cumplirlas? ¿A estar lo suficientemente sordos y alienados como para no entender nada de lo que nos diga el Juez a la hora de sentenciarnos?


“Chips Implantables”: ¿Ficción?

junio 3, 2010

En Noviembre de 2.007 había escrito este artículo que, aparentemente, pasó desapercibido. Algunos amigos me dijeron que “deliraba” y otras cosas más.

Hace unos días atrás, una amiga de Twitter (que dice ser “algo Geek”, pasó un Tweet sobre el tema (a todos sus Followers), cuyo enlace pueden leer haciendo click aquí. Eso me llevó a tratar de actualizar mi post, con información más reciente.

Comencemos por una simple radiografía de manos.

Chips 2006-03-30_-_Hands

En esta placa se ven dos manos normales, excepto por dos “cosas anormales”: dos “cosas” casi iguales colocadas en el mismo sitio en ambas manos. ¿Qué son?

Dos Micro-Chips “implantables”, uno en cada mano.

Esto no es un artículo de “ciencia ficción”. Está ocurriendo y los límites son impensados.

¿Qué sabemos del tema hasta ahora?

Si bien las investigaciones comenzaron muchos años antes, la atención pública se despertó con un artículo titulado "La moda de implantarse chips de radio frecuencia", publicado por Mercè Molist en una página de Internet de Uruguay.

Molist escribía: "Ni piercings, ni tatuajes. Lo último en modificación del cuerpo es implantarse un chip RFID (Radio Frequency IDentification), parecido al que se pone a perros y gatos.”

Amal Graafstra, un informático de entonces 28 años, de Washington, dijo: "Lo he hecho por diversión y porque quería explorar sus posibilidades. Mi objetivo es entrar en mi casa, mi coche o mi ordenador simplemente poniendo la mano en los mismos. Soy de esa clase de gente que siempre pierde las llaves y pensé que ésta sería una solución".

Graafstra muestra en su blog fotos y un video del implante y asegura: "No hay ningún peligro para mi salud, estos chips están diseñados para eso, hace años que se implantan en perros y gatos".

Como si esto fuese poco, pone en su “galería” de fotos de Flickr las siguientes imágenes, sin “olvidar” las de su novia, obviamente. Recomiendo hacer click en los enlaces o links colocados y verlas a todas.

Bien, he aquí el tema que tomó como “noticia” nada menos que la mismísima BBC: “El primer humano infectado por un virus de computadora”

La respuesta, casi “automática” de Amal fue la que pueden leer aquí y dice así: “New RFID virus infects media more than it does computers (Los nuevos virus contra RFID infectan más a los “medios” que las computadoras).

Dr. Mark Gasson of the University of Reading in England shows the BBC that the storage space on his RFID implant could be used to house a specially crafted “virus” which could “infect” other systems. Technically this would be classified as a worm, not a virus, however the bottom line is quite simply this is not an infection of any type so much as it is a carefully crafted proof of concept.

The reality is, RFID applications developers need to treat any input coming from outside the confines of their own code as hostile. Just as web developers now validate and scrub user input from query-string lines, form posts, etc. to protect against things like XSS and SQL injection, RFID developers need to validate and scrub the contents of RFID tag memory the same way.”

Hasta aquí podría interpretarse que esta es una nota de un experto en informática un tanto excéntrico, pero la cosa parece ir más allá.

En Barcelona, la discoteca Baja Beach anunció a sus clientes en 2.004 la posibilidad de implantarse un chip RFID que les permitiría evitar las colas de entrada, entrar en el área VIP o no pagar inmediatamente las bebidas, que se cargarían en su cuenta. Algunos clubes de Australia copiaron la idea.

Sin embargo, la Food and Drug Administration de EEUU (FDA) aprobó ya en Octubre de 2004 los implantes de chips con “historial médico”, que es un chip informático que se implanta debajo de la piel y sirve para que los médicos puedan acceder rápidamente a la historia clínica de un paciente. El VeriChip, vendido en ese entonces por la empresa Applied Digital Solutions, se coloca bajo la piel del paciente en la parte superior del brazo o en la mano en un proceso de una inyección sin dolor que sólo dura minutos. Del tamaño de un grano de arroz, el chip contiene el número de identificación de un paciente, que corresponde a la información sobre su salud archivada en una base de datos de una computadora. Un escáner o detector manual puede leer el número del paciente al pasarlo sobre el chip o microprocesador, que emite ondas radiales cuando se activa. La base de datos incluye detalles como el uso de medicamentos, alergias o problemas graves de salud. El chip es capaz de medir la glucosa y enviar los resultados, a través de radiofrecuencia, a un centro médico o a cualquier base de datos. De la misma manera, existen chips para medir los latidos del corazón o, como los desarrollados por Medtronic, que controlan señales en el cerebro y podrían aplicarse a enfermos de Parkinson.

Una vez implantado el chip, éste envía y recibe constantemente información y, a través del movimiento de los músculos, se recarga electromecánicamente. La tecnología de Sistema de Posicionamiento Global o GPS (por sus siglas en inglés), pone en contacto perpetuamente el chip con una base de datos o una web. El chip puede así rastrear con un 100 % de eficacia y en fracciones de segundo a niños extraviados, ancianos enfermos, montañistas perdidos o víctimas de secuestros. Permite a alguien que tenga acceso al sistema rastrear al usuario en cualquier momento y en cualquier parte del mundo con sólo apretar el botón del mouse. Otra aplicación promocionada por las empresas es la de evitar robos de bebés recién nacidos en los hospitales o el simple extravío de niños en un parque de diversiones.

La FDA determinó que no reglamentaría los aspectos financieros, de seguridad y otros usos de los chips.

Se sabe desde 2002 que El Pentágono de los Estados Unidos estudió los implantes de chips en sus soldados, lo que fue avalado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. El estudio preliminar se efectuó con un chip que medía la salud del soldado que lo tenía implantado. Este chip estudiaba la lactosa, glucosa, nivel de oxígeno en la sangre e incluso, drogas. El Pentágono dijo que este chip ayudaría a mejorar el nivel de salud de todos sus soldados y podría implementarse también en astronautas. Fue usado en conflictos bélicos recientes para controlar la ubicación y estado de salud de los soldados, para saber si estaban heridos y podían ser rescatados o si habían muerto y no era necesario enviar ayuda inmediata.

Los atentados del "11-S" aumentaron el interés por los implantes de chips en personas como medida de seguridad. Con el sistema de localización GPS, las personas podrán ser siempre ubicadas en el mapa y salvados, por ejemplo, en caso de accidente, secuestro o ataque terrorista. Applied Digital Solutions es la empresa que ha inventado el VeriChip. La compañía afirmó en 2.007 que desde el atentado a las Torres Gemelas (11 de septiembre u 11-S) se registraron diariamente miles de pedidos de gente que quería que se le implante uno. Según las estimaciones, las ventas mundiales de VeriChip en cinco años fueron de más de 100.000 millones de dólares. Si bien se ha promocionado por sus aplicaciones en la salud, para controlar, por ejemplo, a enfermos de Alzheimer (para encontrarlos cuando se extravían) o de diabetes (controla el nivel de glucosa en sangre sin necesidad de utilizar los clásicos medidores que requieren de pinchazos frecuentes), donde discrepan la mayoría de las asociaciones estadounidenses de derechos civiles es en la utilización de chips para controlar a presos en libertad condicional o a inmigrantes.

Fuera de EEUU, Applied Digital Solution ya tiene sus clientes. Son, al menos, tres países latinoamericanos, cuyos nombres la empresa aún no ha revelado, que han encargado VeriChip por un valor hasta ahora desconocido. Por lo pronto, ya ha abierto oficinas en Buenos Aires y Brasilia.

El senador por el Estado de São Paulo (Brasil), Antonio de Cunha Lima, se ha mostrado interesado: São Paulo, con 33 millones de habitantes, es la cuarta ciudad más extensa del mundo y sus calles registran un secuestro cada 35 horas. El senador pretende introducir los chips en el país como un método para luchar contra el crimen organizado.

Angela Swafford, del Boston Globe, fue la primera periodista que confesó haberse implantado uno: "El procedimiento es indoloro y apenas si toma 15 minutos. Mi brazo se asemeja a un producto con código de barras en una caja registradora de un supermercado, permite a los médicos acceder a mi historia clínica aunque yo esté tan mal que no pueda responder preguntas. También me permite extraer dinero de un cajero automático pasando mi brazo delante de él en vez de digitar el PIN. O bien tranquilizar al personal de seguridad de un aeropuerto al poder comprobar fácilmente que soy periodista, no terrorista."

"Estoy convencido de que llegará el día en que la mayoría de la gente tendrá algo similar al VeriChip debajo de la piel", decía en 2.007 Scott Silverman, presidente de Applied Digital Solutions, con asiento en Florida. "La gente se dará cuenta de que sus beneficios – en términos financieros, de seguridad y de salud – superan con creces toda posibilidad de pérdida de privacidad, algo técnicamente imposible".

Pese a ello, los críticos consideran que la tecnología de vigilancia como la de VeriChip representa una amenaza pues concede al mundo corporativo y al gobierno poderes que podrían terminar siendo peligrosos.

Como tecnología de identificación de personas en áreas de máxima seguridad, está complementando (y desplazando) a tecnologías biométricas más caras, como la identificación electrónica de huellas digitales, reconocimiento de voz, reconocimiento por características de la retina y de rasgos faciales.

En sus aplicaciones militares, la más difundida públicamente es la utilizada para monitorear a los pilotos de combate, especialmente cuando son derribados en territorio enemigo, para localizarlos con exactitud con los satélites y rescatarlos rápidamente, mientras se controlan sus parámetros de salud. Actualmente, Digital Angel es el proveedor exclusivo de la Fuerza Aérea Real Británica (British Royal Air Force), pero es usado por las fuerzas armadas de más de 40 países

Cuando uno efectúa una búsqueda con Google o directamente escribe Verichip”, ese portal redirecciona a este nuevo, donde está escrito lo siguiente en la sección “Quiénes somos”:

PositiveID Corporation was formed on November 10, 2009 through the merger of VeriChip Corporation and Steel Vault Corporation. PositiveID provides unique health and security identification tools to protect consumers and businesses.

PositiveID represents the convergence of a pioneer in personal health records and the first and only FDA – cleared implantable microchip for patient identification, VeriChip, with a leader in the identity security space, Steel Vault, focused on access and security of consumers’ critical data.

PositiveID operates in two main divisions: HealthID and ID Security. The Company’s HealthID business is further differentiated into its Human Health division and its Animal Health division.

HealthID focuses on bringing innovative health solutions to consumers, animals and businesses based on the company’s intellectual property. Through its ID Security segment, the company offers identity theft protection and related services including credit monitoring and reporting through its NationalCreditReport.com website.

An integral part of the foundation of PositiveID is its radio-frequency identification (RFID) implantable microchip for patient identification, the VeriChip. The company’s RFID microchip traces back to the events of September 11, 2001, when New York firemen wrote their badge ID numbers on their chests in case they were found injured or unconscious. It was evident there was a serious need for personal information in emergency situations and the product, modeled after a similar microchip used in pets, evolved from there. The company received FDA clearance for the microchip in October 2004.”

Explorando esta interesantísima página, uno puede encontrarse con aplicaciones para la Gripe A H1N1:

Pandemic Virus Detection

PositiveID is also developing a rapid virus detection system for the H1N1 virus and other pandemic illnesses. The virus triage detection system, based on RECEPTORS’ patented AFFINITY by DESIGN CARA platform exclusively licensed to PositiveID, is intended to initially provide two levels of identification within minutes. Once developed, the virus detection system is intended to provide two levels of rapid virus detection: using an inexpensive reader. The first level informs the user of whether the test sample is flu or non-flu; if the sample is flu-positive, the second level of detection identifies the sub-type of the flu virus in question (e.g., H1N1, avian, etc.). It will also act to alert the user to the presence of pandemic threat viruses.

Importantly, PositiveID believes the influenza triage diagnostic system will be scalable and will be able to be rapidly adapted to identify new strains of influenza and other viruses as they evolve, giving the virus triage detection system value for future testing applications in healthcare.”

Si se siguen explorando sus “Aplicaciones de Seguridad”, uno se topa con esto:

“Within its ID Security segment, the Company offers identity theft protection and related services including credit monitoring and reporting through its NationalCreditReport.com website.

The ID Security business of PositiveID is dedicated to protecting consumers’ identities and preventing identity theft. According to the U.S. Department of Justice, identity theft is the number one crime in America, and it can affect anyone at any time. Identity theft can occur from computer fraud through “phishing,” which accounts for 12% of cases; stolen or lost wallets or other personal items, which accounts for 29% of thefts; individuals stealing records from businesses, which accounts for 50%; and mail theft, representing the remaining 9% of all identity thefts.  The company’s suite of products and services allows consumers to manage and monitor their personal financial data to proactively protect themselves from theft and errors." For more information, please visit NCR.

The Company also offers its Health Link personal health record to help consumers manage their health records online, ensuring data integrity and security for the individual and their health. Health Link, which can be accessed at http://www.positiveidhealthlink.com, is a secure, Internet-based system that puts you in charge of your medical records by enabling you to store, access and manage all of your health information from one place.”

Si uno, movido por la curiosidad, repite la búsqueda escribiendo las palabras “angel+digital”, se topa, entre otras cosas, con dos direcciones que redirigen a una sola: Applied Digital Solutions y Digital Angel redireccionan a esta página, donde se explican someramente sus Usos Militares que “debe conocer” el visitante (imagino que no deben ser “todos”):

Introduced half a century ago, many people owe their lives to Signature Industries Personal Locator Beacons. Today, this Digital Angel subsidiary is a world-leading supplier of SEARCH AND RESCUE BEACON EQUIPMENT (SARBE) and personal locator beacons (PLBs). Its SARBE trademark is widely considered the global standard for these devices, which are now found on ships, aircraft and submarines of the armed forces in more than 40 countries.

Formed in 1993, Signature Industries developed from an earlier company named Burndept, which was founded in London in 1919. From 1921 to 1931, the firm produced some of the finest early radios. It was also the first to install domestic radio receivers in cars, airplanes and yachts. Early versions of Burndept’s SARBE beacon were introduced in the 1940s, and although crude by modern standards, they were an innovation for their time. SARBE PLBs are carried by military aviators throughout the world as a key part of their survival equipment.

SARBE beacons are now amongst the most technologically-advanced available, featuring digital satellite communications, Global Positioning by Satellite (GPS) and programmable functionality. Designed to operate reliably in all circumstances, many of our products incorporate automatic activation and antenna deployment, ensuring that distress transmissions are initiated even if a survivor is unconscious or injured.”

Obviamente, buscando en la página interna de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, se pueden conocer algunos detalles más.

Respecto a la posibilidad de que un “virus”, “gusano” o “interferencia maliciosa” pueda afectar a un paciente con un marcapasos implantado, sugiero la lectura de mis dos post previos: el primero está aquí y va seguido de éste.

Curiosamente, la Wikipedia, al hacer referencia a estas empresas, también incluye el acceso a su cotización on – line en Wall Street a través del Indice NASDAQ.

También, es curioso que su uso como “Dispositivo Anti – Secuestros” haya sido promocionado ya en 2.002 en Colombia, donde además se mencionan sus usos para proteger vehículos de todo tipo.

La misma empresa comunica el éxito de sus operaciones en Argentina a través de este Comunicado de Prensa.

El que quiera conocer la dirección oficial y teléfonos en Argentina sólo tiene que descargar este reporte oficial del SENASA. Y además, no están solos, como se puede leer aquí. Si bien las aplicaciones en nuestro país se limitarían a la “trazabilidad” de ganado vacuno y peces (sí, peces, básicamente por el efecto de las represas hidroeléctricas sobre especies con riesgo de extinción), aún se desconoce si se están efectuando otro tipo de usos, como los descriptos hasta aquí.

Creo que este post ha sido extenso, así que dejo a mis lectores imaginarse el resto.

Por ejemplo, yo me puedo imaginar a un perro de raza que fue dejado suelto para que vaya a una plaza a hacer sus “necesidades” y, de repente, aparece un policía y le dice al dueño: “Señor, aquí tiene a su perro y aquí está su multa”.


Sueños de Rivotril ®

mayo 19, 2010

Generalmente, en un blog, uno escribe sobre cosas de actualidad, que ha investigado, que le gustan, etc.

Sin embargo, pocos blogueros escriben sobre algún sueño que hayan tenido y es lo que voy a contarles hoy.

Anoche soñé que estaba en mi consultorio, pero no era mi consultorio real (como suele ocurrir en los sueños). Estaba atendiendo normalmente hasta que le llega el turno a un paciente que trataba desde hace años por hipertensión arterial. Era un policía, pero en mi sueño tenía la cara de un conocido comerciante. Y ahora que estoy despierto no recuerdo haber tenido jamás un paciente así en la vida real. Cosas de los sueños.

Hablamos, lo reviso y, mientras le recordaba que debía seguir una dieta pobre en sal, me contó que se sentía muy bien pero que le costaba comer sin sal por su trabajo, ya que suele comer ahí y se cocina lo mismo para todos. Le pregunté si no era más fácil llevarse la comida sin sal desde su casa a su negocio y me dijo que no, que no podía llevar ningún paquete a su trabajo y que él no tenía ningún negocio. Ahí recordé, en mi sueño, que el hombre trabajaba como guardia en una cárcel o algo así. Así que seguimos hablando en mi sueño:

- Bueno, Miguel, dame tu talonario de recetas que te hago la de tu medicamento (no sé porqué, pero en mi sueño se llamaba Miguel).

- Acá tenés, tordo. ¡Ah! Y por favor, haceme una receta aparte, de las comunes, por Rivotril ® de 2 miligramos de 60 comprimidos … así nomás, sin mi nombre.

- Pero … si vos no tomás Rivotril, Miguel. ¿Vos te creés que necesitás un tranquilizante un poco fuerte y que algunos psiquiatras dicen que es adictivo ? ¿Te pone tan nervioso tu trabajo? ¿No querés algo más “suave”?

- No, tordo, haceme ése nomás. Es una gauchada que te pido.

- Bueno, te lo hago por tu obra social. Acá tenés lugar para un remedio más en tu receta, así pagás la mitad en la farmacia.

- ¡No, tordo! Si me lo hacés así me lo tienen que autorizar en Salud Mental, ahí quedo registrado y además me pueden “batir”. Estamos muy controlados.

Aún en sueños, como médico, algo no me “cerraba”.

- Miguel, decime la verdad. El Rivotril no es para vos, ¿no es cierto?

- Mirá, tordo, a vos no te voy a mentir. Es para un negocio aparte que tengo. Vos sabés que los compañeros cobramos muy poco y nos tenemos que rebuscar de alguna forma. Esto es una “papa” y si no lo hacemos nosotros, lo hacen otros.

- A ver, explicame eso, que no te entiendo …

- Somos diez compañeros y cada uno de nosotros le tiene que llevar diez cajas por mes al preso que las vende “adentro”. Ese es el capo que maneja el negocio ahí adentro. Vos sabés que la mayoría de los de ahí vive “empastillado”. Ese guacho es el que más gana, pero así es esta cosa.

- Pero, Miguel … ¡son 6.000 pastillas por mes! Me parece que pueden tener problemas todos ustedes …

- No, tordo, nosotros compartimos con los jefes, ¿viste? Mirá, yo compro una caja con una receta de éstas y me sale 55 mangos en cualquier farmacia. En las que no llevo receta me cobran 60, porque ellos ya tienen guardadas las recetas truchas hechas con sellos de médicos que copiaron en cualquier lado, incluidas las tuyas.

- ¿Cómo que “las mías”?

- Y … sí, yo vi varias recetas con tu sello y la firma no era la tuya. Hace años que me atendés y a tu firma la conozco de memoria. Lo que pasa es que ellos tienen copiados más de 50 sellos de médicos. Eso es fácil. ¿O alguna vez te pidieron tu documento o tu matrícula en una imprenta?

- No … la verdad que no, pero ¿porqué te cobran 5 pesos más por una receta archivada trucha?

- Son los números, tordo, son los números. Si yo compro con receta me cuesta 55 pesos y sin receta me sale 60. De 90 centavos la pastilla me pasa a costar 1 peso. Sacá la cuenta. Así ellos se comen 600 mangos por mes en “negro”, más de 7 lucas por año. Eso no es plata para ellos, pero para nosotros sí, son 100 mangos menos por mes para cada uno, porque al precio del comprador y la parte del jefe la tenemos fija. Vendemos a 5 pesos la pastilla, el vendedor las cobra 8 pesos a los presos y nosotros tenemos que entregar al jefe 5.000 pesos fijos, todos los meses. Encima, cuando nos repartimos entre nosotros, le tenemos que dar 100 mangos cada uno a los 4 que están divorciados y tienen que pasar “alimentos”. O sea que yo, de los 2.500 que me tocan por mes le dejo 100 a la farmacia y les paso 400 a los que tienen ese drama. Me quedan más o menos 2.000 mangos por mes.

- Esperá un poco (le digo en mi sueño, mientras agarro una calculadora que no reconozco) … ¿Estamos hablando de que el vendedor de adentro se lleva 18.000 pesos por mes “limpitos” y que tu jefe se lleva 5.000? ¿Te das cuenta de que el vendedor de adentro se mete en el bolsillo 216.000 pesos por año y que tu jefe hace lo mismo con 60.000 pesos por año?

- Bueno, tordo, son negocios separados. El de adentro tiene 5 presos que venden a precio fijo por cada unidad de detención y él les pasa 1.000 por mes a cada uno. Le quedan 13.000 por mes nomás. El jefe no sé si reparte o no. Ahí los negocios son separados y nadie se mete con los del otro si se respetan los “códigos”.

- ¿De qué “códigos” me hablás? ¿De los mismos de “la calle”?

- No, papá, de los de “atroden”, ¿viste? Nosotros estamos protegidos “desde adentro” en cualquier motín, por los jefes y por los presos. Afuera es distinto. Afuera el negocio es más chico porque lo manejan los chorros y “nadie grande” de la fuerza se mete a menos que lo jodan y no les pasen algunos mangos por no entrar en las villas cuando están vendiendo “merca” buena.

- Miguel … (lo pienso dos veces en mi sueño, antes de hablar) … ¿te das cuenta de que vos y tus otros 9 compañeros están moviendo un negocio ilegal de 576.000 pesos por año y me venís a pedir una receta “de favor” por 10 centavos de diferencia? ¿No se les ocurrió hacer las recetas con los sellos truchos a ustedes?

- Tordo, no somos giles. A eso lo podemos hacer, pero si se arma el lío, quedamos pegados con la “pericial caligráfica”.

Mientras soñaba, recordaba que había cosas que nunca había pensado, así que en ese sueño decidí “sacarle” algo más de información a Miguel, por pura curiosidad, de mi sueño que recuerdo hasta ahora, al momento de escribir.

- Miguel, te entiendo. Pero espero que no estés metido también en lo del Viagra ®, en las que llaman “visitas higiénicas” también …

- No, tordo, quedate tranqui, a eso lo maneja otro grupo (son 3 nomás) pero tienen pocos clientes adentro. Fijate: un comprimido sin receta, como ya te conté, te lo cobran en algunas farmacias a 7 pesos. Ellos los llevan adentro y lo venden a 10. Los de adentro se los cobran 20 pesos a cada preso que tiene ese tipo de visitas y terminan cobrando pocos mangos por mes. Son pocos, no es negocio para nosotros y, además, otro jefe se lleva 5 pesos por pastilla. Al de adentro le quedan 5 pesos por 50 pastillas por mes … más o menos 250 mangos, igual que al jefe. Los 3 giles que consiguen eso ganan 150 mangos por mes como máximo. Para nosotros eso no es negocio … los otros negocios lindos están “adentro”, esperá que te cuento otro …

En eso suena mi reloj despertador y me despierto rápido … había tenido un mal sueño … todo lo que escribí es pura ficción, nunca sucedió, sucede ni volverá a suceder.

Es sólo el relato de un sueño el que acabo de escribir, totalmente alejado de la realidad, la temporalidad y demás cosas.

Es más, este post nunca existió. Sólo fue un sueño.

Buenas noches a todos …


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